Baile de la Alpargata
Regreso por San Fermín de la profesora de Missouri


Actualizado el 14/07/2025 a las 16:50
La navarra Susana Liso Aldaz vive desde 1991 en EE UU y cada año vuelve por San Fermín. Imparte clases de literatura, lengua y cultura hispana en la Universidad de Missouri, después de haber estudiado Filología en la Universidad de Navarra y doctorarse en la Ohio State University. Después de despedir sus clases con Unamuno, voló a Pamplona para estar con su familia, sus tres hermanas y su prima Mar Aldaz de la Quadra Salcedo, esta en vísperas de su viaje a Colombia para embarcarse en la última edición de Rumbo al Sur que dirige su hermano Telmo.
La familia Solchaga continúa la tradición
José Luis Solchaga, ya fallecido, fue presidente del Nuevo Casino Principal en los años ochenta. Sus hijos y nietos continúan con la tradición que les inculcó y no dejan de acudir al Baile de la Alpargata en San Fermín. De izquierda a derecha: Íñigo Solchaga Muñoz , con su mujer, Ana Pérez de Lazárraga, y su hija, Mónica Solchaga Pérez de Lazárraga. A su lado, Javier Uranga Solchaga, Lucía Astiz Solchaga y Cristina Solchaga Muñoz.


Leyes y construcción, en el último encierro
El abogado navarro Aladino Colín compagina el trabajo, que continúa en San Fermín, con las fiestas. Antes de ir al despacho compartió el balcón del directivo Sixto Jiménez en la calle Estafeta con el empresario de la construcción Javier Osés, quien pasó hace año y medio a Michel Elizalde la presidencia de ACR, compañía enfrascada en la construcción industrializada.


Los amigos maños del director de los Tres Reyes
Nacido de Zaragoza, el director del hotel Tres Reyes de Pamplona, Víctor Sánchez González (de pie, el segundo por la izquierda), recibe todos los años un día, desde hace una década, en Pamplona a sus amigos de la capital aragonesa. No falta el desayuno en el Nuevo Casino Principal, con su presidente, José Luis Pujol (de pie, segundo por la derecha). El hotel que dirige, cuenta Sánchez, ha tenido prácticamente el cartel de lleno todos los días. “Siempre hay una demanda altísima en estas fiestas. Los días de San Fermín son muy buenos para el turismo y para la hostelería siempre. El primer fin de semana llegan muchos clientes internacionales, mexicanos y americanos, especialmente. Entre semana, el cliente es más nacional y aficionado taurino”, explica el directivo.

