Plaza Consistorial
Catorce


Publicado el 14/07/2025 a las 05:00
El vino que vende Asunción está todo vendido. Algo queda para los de casa y para para recibir a los franceses en el día de su fiesta nacional. ¿Dónde van a celebrar mejor que en Sanfermines el 14 de julio? En el Tour, quizás, pero en las cunetas de la carrera hay más gente que en la Estafeta a cualquier hora del día. Los franceses, especialmente los del jumelage, son ya como de aquí. Van de rutineros y saben que este día tiene de todo, menos un mañana.
Tampoco es para tanto. Asunción volverá puntual en 2026 con su vino de cancionero que, en contra de la letra, es blanco y es tinto y tiene color, desmentido que uno firma aquí para poner la fiesta en su sitio, contra la leyenda negra. Los orfeones del pobre de mil se encomiendan hoy al 1 de enero, 2 de febrero y siguientes, tirando por la borda los cinco restantes de 2025. Pues, no señor. No todo está perdido. Aquí viene de nuevo el arriba firmante para elevar la moral de la calle. Sigan leyendo, porfa.
En octubre colgará de la persiana de Mañueta, 8, un elocuente aviso dominical: “los días tal y tal habrá churros”. La churrería abre, efectivamente. Y la Mañueta recobra el ambiente de fiestas con las colas vecinales, calle arriba y calle abajo. Los Elizalde mantienen a fuego vivo la institución. La madre, Paulina, ya no sale de casa ni de los recuerdos. El 24 de octubre cumplirá 103 años. Maestra de escuela, madre de familia, churrera, “directora de hogar” -como decía cuando dejó la enseñanza-, historiadora de la churrería y de su calle, Paulina Fernández Martínez es historia de Pamplona. Y la churrería, una institución con más de siglo y medio encima.
Algo de Sanfermines encontraremos también en San Saturnino, cuando vuelve la Cofradía. En el Gran Teatro de Seminario, el pasaje, los cofrades lo bordan cantando. “Si vas a la Taconera, Gayarre aburrido está, queriendo cantar la jota, y sin poderla cantar”. Y la de Sarasate: “si vas a la Media Luna, don Pablo solico está, con el violín en la mano, y sin poderlo tocar”. Y esta otra, todavía sin estrenar: “bajaba por Curtidores, camino de Errotazar, y como era Sanfermines, el Arga empezó a cantar”.
Hay que esperar un poco. Eso es la vida, un poco de esperanza.