Misa
El ‘chupinazo’ religioso de las fiestas de San Fermín
Concejales de UPN, PSN, PP y Geroa Bai asisten a las Vísperas de San Fermín en una capilla de San Fermín que abre a las ocho de la mañana y por la que pasan "miles de personas"
Publicado el 06/07/2025 a las 22:20
Hasta que en 1941 se oficializó el Chupinazo, las fiestas de San Fermín de Pamplona no arrancaban con un ¡Viva San Fermín, gora San Fermín!, sino con un Invitatorio, ¡Oh Dios, ven en mi ayuda, rezado en las Vísperas de San Fermín, en la parroquia de San Lorenzo. Una tradición centenaria que se mantiene hasta nuestros días. El 6 de julio a las ocho de la tarde, una capilla de San Fermín abarrotada de fieles acogió este primer acto religioso del programa oficial de las fiestas. “Para poner a San Fermín en el centro”, expuso el párroco de San Lorenzo, Javier Leoz.
La capilla de San Fermín abrió este domingo a las ocho de la mañana. “No os podéis imaginar las miles y miles de personas que han pasado por aquí, de todas las provincias de España y de todos los países europeos. Una gozada. Es algo impresionante, todos acuden para poner bajo el capote de San Fermín lo bueno y lo malo”, destacó el párroco de San Lorenzo, que animó a “disfrutar de las fiestas y de lo que San Fermín nos dejó”. “No sé si con tanto martirio y tanta pasión como San Fermín, pero nos iremos de este mundo con la satisfacción de haber creído en Dios y de haber dado testimonio”, afirmó Javier Leoz.


El carácter martirial del patrono de Navarra se ve reflejado en las solemnes las Vísperas, una celebración que engarza liturgia y protocolo. La mitad de la corporación municipal, con traje de gala y con la medalla de la ciudad al pecho, ocupó los primeros bancos de la capilla. En concreto, asistieron ocho de los nueve concejales de UPN -faltó Aitor Silgado-, los ediles del PSN Xabier Sagardoy, Nuria Medina y Miguel Matellanes, el representante del PP Carlos García Adanero y el de Geroa Bai Javier Leoz Sanz. Tres maceros de gala de la Policía Municipal ocuparon también los primeros bancos, además de miembros de la Corte de San Fermín. Acompañaron al párroco los sacerdotes diocesanos Alfredo Urzainqui y Juan Zabala, así como dos sacerdotes de Toledo.
Desde 1855, las solemnes Vísperas de San Fermín se cantan sobre las partituras del compositor navarro Mariano García Zalba. La Capilla de Música de la Catedral de Pamplona, dirigida por Ricardo Zoco, la Orquesta Sinfónica de Navarra y el organista Julián Ayesa crearon esa atmósfera de recogimiento y oración en torno a la figura del obispo y mártir. Hubo también obras de Bach, Miguel Navarro, Aurelio Sagaseta y Fernando Remacha -el Magnificat de las Vísperas que compuso por encargo del ayuntamiento y que se canta cada dos años-.
