Patio de caballos
Había ganas de oreja
La presidencia aguantó la pitada del público, que reclamó una oreja para Daniel Luque. Muchos no se fijaron que el estoque asomaba por el costado de la res


Publicado el 12/07/2024 a las 05:00
El público se quedó con ganas de oreja. Y los tres diestros también. Les faltó poco, pero el reglamento es el reglamento. Y los toros no ayudaron. Aún así, los espectadores presenciaron destellos de calidad. “No salgo por la puerta grande pero salgo tranquilo conmigo mismo”, decía Daniel Luque.
Una aguacero de gotas gordas refrescó la plaza veinte minutos antes del festejo y dejó el ruedo un poco blando. Los areneros se esmeraron para dejar el albero homogéneo. El público agradeció la caída del termómetro y el aire que se levantó por momentos. Unas ráfagas que molestaron por momentos el trabajo de los diestros.
Los espectadores cantaron con fuerza El Rey al segundo toro y siguieron con atención los pases de Daniel Luque. El sevillano se mostraba con la “ilusión lógica que supone venir a una plaza importante y especial como Pamplona”. El público pidió la oreja, pero la presidencia hizo caso omiso. Hubo pitos que el concejal Koldo Martínez (Geroa Bai) soportó con resignación. Seguramente pocos se dieron cuenta de que la estocada hizo guardia, es decir, asomaba por el costado de la res. “Al toro había que apretarle en los momentos juntos. He sentido mucho al público”, fue la conclusión de Luque.
Alejandro Talavante mostraba sus sospechas de que el segundo que le tocó debía tener alguna lesión medular. “No atendía, se iba a los lados”, comentaba a la cadena Onetoro. Aún así, no perdió la sonrisas. “Me siento muy feliz aquí”, añadía. Juan Ortega se fue de vacío en su estreno y con sensación agridulce. “Dentro del ruido, hay mucha sensibilidad”, decía sobre la afición pamplonesa, expresando su deseo de volver.
De nuevo, en el callejón, se vio a Marcos Pérez Pérez, novillero de 16 años y promesa del toreo. No sólo sabe defenderse con la muleta sino que ya tiene tablas atendiendo a la prensa. “Empecé en el mundo del toreo con 6 años y gracias a Dios todo el mundo me ha recibido con mucho cariño”. Recientemente debutó con picadores y hasta el momento y está cosechando triunfos allá donde le dejan hacer el paseíllo. Sueña con torear en Pamplona. “No conocía esta plaza y he tenido la oportunidad de venir con el maestro Daniel Luque. Es una maravilla la afición y el ambiente que se respira”, comentaba. Asume que tiene “un largo camino por delante”. “Intento crecer día a día tanto como torero y como persona”, decía este joven salmantino.
Daniel Azcona: "Me han regalado un cartel de tres metros"
Inmortalizado en el cartel de la Feria del Toro de este año, Daniel Azcona Zabalza, conocido como Cebadita, está viviendo unos Sanfermines muy especiales. La gente que le conoce le saluda por la calle y le da la enhorabuena.
Este jueves, Daniel Azcona repetía el ritual que ha hecho en los últimos 25 años y que quedó plasmado en el lienzo de Indalecio Sobrino Junco. Quieto, los pies juntos, brazo derecho extendido y el izquierdo a la cintura, esperando la orden para abrir el toril. Él custodia la llave y conoce los estresijos de un ruedo que es como su segunda casa.
“Es impresionante lo que estoy viviendo estos días. Algunos me han dicho ‘te lo mereces, le has dado al puesto de torilero, que a veces pasa desapercibido, su importancia. Le has dado vida y color’”, comentaba en el patio de caballos. Daniel Azcona no va a poder tener el cuadro original pero tiene unos cuantas copias en casa. “Me acaban de regalar un cartel de casi tres metros. Es impresionante. Me ha hecho muchísima ilusión”, añadía Cebadita.

