La plaza rugió con Roca
Pamplona vivió un festival de apéndices con un público que animó con fuerza a Andrés Roca Rey y reclamó sin éxito la cuarta oreja para el diestro peruano


Publicado el 11/07/2024 a las 05:00
Con diferencia, la mejor tarde de la feria hasta el momento. El público difícilmente olvidará lo vivido con el segundo toro y la obra de arte de Andrés Roca Rey. Un año más, abrió la puerta grande, esta vez con el joven diestro Tomás Rufo.
Había expectación ya desde el patio de caballos. Roca Rey se mostraba comedido pero sus compañeros de cartel, Rufo y Miguel Ángel Perera, venían “felices e ilusionados”. Andrés Roca se metió a la plaza en el bolsillo desde el principio. Dio sus primeros pases a Pijotero mientras la plaza se desgañitaba cantando El Rey. De rodillas y descalzo, el público no perdía detalle. El pitón derecho le rozó la rodilla al entrar con el estoque, hasta la empuñadura. La plaza rugió, con el diestro brazos en alto. La concejal Nuria Medina (PSN), que debutaba como presidenta del festejo, no podía contener su emoción al mostrar los dos pañuelos blancos.
Más apagado estuvo el público en el quinto de la tarde. De nuevo, la estocada entró con una facilidad pasmosa. El público reclamó con fuerza una segunda oreja, pero el asesor taurino resistió la presión entre pitos. Roca Rey lanzó la oreja a un chiquillo que veía el espectáculo desde la barrera. Y dio una vuelta al ruedo con un sentido gesto de agradecimiento al público. Calificó su reencuentro con el público como “apasionante”. “Es una feria con responsabilidad, con gente veterana y también público joven”, añadía.
Tomás Rufo (Pepino, 1999), que debutó en Pamplona el año pasado, también tenía “buenos recuerdos” de aquella tarde, cuando cortó una oreja. “Tiene un ambiente especial. A pesar de todo el barullo, me he sentido muy querido y respetado”, declaraba. Roca había dejado el listón alto, así que se entregó y se llevó su recompensa. “He visto que estaba en mi mano. Estoy feliz”, expresaba.
Miguel Ángel Perera venía a Pamplona muy motivado por dos motivos. Porque a la ganadería Fuente Ymbro le tiene un cariño especial y por el recuerdo de la tarde que vivió el 10 de julio de 2023, cuando abrió la puerta grande con tres orejas. “Fue la tarde cumbre de mi carrera. Sabemos lo que pesa, lo que significa esta plaza”, declaraba a Onetoro. Este miércoles le pesó la presión en su primer toro. Se lamentó de su mala suerte al matar. Pudo desquitarse con un segundo. Se llevó una merecida y aplaudida oreja. “Lo he roto y lo he disfrutado. Me he sentido seguro por la mano izquierda”, declaraba.
Te puede interesar

En el callejón se encontraban dos jóvenes promesas del toreo: el rejoneador Guillermo Hermoso de Mendoza y el novillero salmantino Marcos Pérez, de 16 años. Guillermo todavía tenía en la retina la tarde histórica vivida con su padre el 6 de julio: “Fue una tarde preciosa”, decía. “Orgulloso de ser hijo de”, el joven rejoneador explicaba que ahora debe intentar “seguir su propio camino”. En el tendido, algunas celebridades no quisieron perderse a Roca Rey, entre ellos el entrenador Javier Aguirre y el futbolista de la Real Sociedad Álvaro Odriozola.
La “magia” de Jim Hollander
Una vez más, el fotorreportero Jim Hollander (Nueva York, 1949) acude a los Sanfermines a plasmar su personal visión de la fiesta y ya son 54 años. “Vine por primera vez con 13 años y no he fallado nunca”, declaraba ayer en el patio de caballos, cámara al hombro. Asegura que tiene instantáneas de todos los encierros. “Sólo falté a uno, el año pasado”, señala. A pesar del paso del tiempo, asegura que todos los años encuentra algo distinto que fotografiar. “La magia está en todos los rincones, en las calles, en las plazas, en los bares, en la música, en todo. Eso es lo bonito de estas fiestas”, declaraba este fotógrafo curtido en conflictos internacionales y que ha ayudado poner a Pamplona en el mapa.

