Dos Miguel Setuain, dos trasplantes de riñón

Dos primos carnales, Miguel Setuain Nebreda y Miguel Setuain Escales, han sufrido la misma enfermedad renal hereditaria. En estas fiestas celebran el éxito de sus dos operaciones y animan a donar órganos

Miguel Setuain Nebreda (izquierda) y Miguel Setuain Escales, primos carnales
AmpliarAmpliar
Miguel Setuain Nebreda (izquierda) y Miguel Setuain Escales, primos carnales
Miguel Setuain Nebreda (izquierda) y Miguel Setuain Escales, primos carnales

CerrarCerrar

M. Carmen Garde

Actualizado el 11/07/2024 a las 11:17

Los ojos con los que una persona mira los Sanfermines cambian a lo largo de la vida. Y cuando se sufre una enfermedad, entre los temores, uno se descubre a veces con el miedo a no poder volver a ver un encierro o asistir a una procesión de San Fermín. La historia de esta página pretende ser una invitación a la esperanza, de cómo el destino ha querido que dos personas, primos carnales, más allá de compartir el nombre y el primer apellido, hayan necesitado un trasplante de riñón para vivir. Y los dos lo han logrado con éxito.

Son Miguel Setuain Nebreda, de 73 años, y Miguel Setuain Escales, de 64. Ambos celebran estos Sanfermines de una manera especial porque el primero está a punto de cumplir tres meses de su nueva vida. Miguel Setuain Nebreda (1950), jubilado en la antigua Caixa (antes Caja Navarra y Caja Pamplona), llevaba cerca de un año atado a diario a la máquina de diálisis. El pasado 12 de abril, “cuando comía el último gajo de una mandarina”, sonó su teléfono. “Tenemos un riñón que creemos puede ser para ti”. En media hora se presentó en la Clínica Universidad de Navarra. Quedó ingresado a la espera de realizar la analítica de compatibilidad. Eran las 2 de la madrugada cuando le dijeron que era suyo, que a las 8, en seis horas, le operaban. “Desde el primer día me ha funcionado de maravilla, como un tiro”, cuenta en el Nuevo Casino, donde se encarga de actos gastronómicos. “Estoy feliz, muy agradecido a quien me donó. No sé si era hombre o mujer, pero debió de fallecer de un derrame cerebral. A mí me ha dado la vida. Una segunda oportunidad”, comenta emocionado.

Su primo, Miguel Setuain Escales, fue trasplantado el 11 de mayo de 2009. Hace 15 años, por la misma razón. “En la familia tenemos antecedentes de poliquistosis renal, que es un trastorno que se transmite de padres a hijos. Se forman múltiples quistes en los riñones y, al final, pierden su función”, detalla.

A Miguel Setuain Escales, jubilado como técnico de sonido en la emisora de RNE en Navarra, fue su hermano quien le donó un riñón. “Lo de menos es la operación. Lo de más es que llegue la operación, que haya personas generosas para donar órganos porque la diálisis es una atadura. Tanto que, una vez operado, notas una liberación. Renaces”.

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora