Patio de caballos
El dolor de Fonseca
El diestro mexicano Isaac Fonseca se resintió de una luxación del codo derecho al matar a su primer toro. No pudo seguir y acabó en la enfermería


Publicado el 09/07/2024 a las 05:00
El pasado domingo 30 de junio, el diestro mexicano Isaac Fonseca resultaba cogido durante una faena en la plaza peruana de Cutervo. Tras protagonizar una espeluznante voltereta, sufrió una luxación del codo derecho. Una afección de la que se había venido tratando en los últimos días para estar a punto y no perderse su cita con la Feria del Toro. Pero este lunes, apenas 8 días después, acabó acusando el daño aún no curado del todo y se lesionó de nuevo al entrar a matar al primer toro de su lote. De ahí no pasó, ahí terminó su participación en la feria de Pamplona y, visiblemente dolorido, acabó en la enfermería de la plaza.
El parte médico del doctor Ángel Hidalgo así lo recogió: “Isaac Fonseca ha sido atendido afecto de luxación de codo derecho. Se ha procedido a la reducción de la extremidad e inmovilizado es trasladado al Hospital Universitario de Navarra para completar estudio radiológico. No puede continuar la lidia”.
Fonseca llegaba a la plaza confiado. “Uno espera salir por la puerta grande, como todos los toreros, disfrutar de la tarde y hacer disfrutar al público. Esta feria tiene mucha personalidad”, dijo a este periódico en el patio de caballos. Brindó su primer toro, con el que a la postre se dañó, a su gente: “Va para el fisio, el preparador y todas las personas de mi equipo que me han levantado para estar hoy aquí”.
UNA ÚNICA OREJA
El torero francés Juan Leal tuvo que acabar de dar muerte a ese primer toro de Fonseca y hacerse cargo de su segundo, sexto de la tarde, por lo que ayer acabó lidiando tres astados. Pero no por ello logró trofeo alguno, especialmente por su desacierto con la espada, si bien conectó por momentos con el público. “Me quedo con las sensaciones pero no me voy contento. Si hubiera entrado la espada, todo hubiera sido muy distinto. Es solo culpa mía”, dijo a los micrófonos de Onetoro. Al llegar a la plaza, indicaba que el de ayer era “un día clave para dar un golpe” dentro de la temporada. Pero no pudo ser.
Sí logró cortar una oreja el valenciano Román al primero de su lote, que mató de un certero espadazo. “Era muy mansito, pero lo he matado muy bien”, expresó en televisión. No tuvo la misma suerte con su segundo toro. “Tenía peligro y fiereza en la embestida, pero creo que puedo dar mucho más”. A su llegada a la plaza, declaró a este periódico que estaba “feliz y contento” de participar en la Feria del Toro. “Disfruto mucho de Pamplona, que es maravillosa. Tiene una plaza muy peculiar, con un ambiente que alcanza toda la ciudad, pues estas fiestas giran en torno al toro, y eso las hace especiales”.
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De la Meca a los toros, en furgoneta
Con ilusión y saludando a su paso desde la ventanilla de la furgoneta que los lleva hasta el cogollo de la fiesta, un grupo de residentes de la Casa de Misericordia (Meca) acude cada tarde a la plaza a presenciar la corrida de toros arropados por voluntarios. Siguiendo el recorrido que realizan los toreros y sus cuadrillas, llegan al patio de caballos a las seis. Mª Paz Arnedo, corellana de 85 años, era este lunes una de las afortunadas. “Soy muy aficionada a los toros, me gusta todo lo que tenga que ver con ellos. Vengo con la Meca todos los años a disfrutar”, refería. También formaba parte del grupo el pamplonés de 75 años Eduardo Maison, igualmente aficionado. “Hoy espero disfrutar de los tres toreros, pero especialmente del último (Isaac Fonseca)”, señaló.