Segundo encierro
¿Qué va a pasar con el Cebada Gago que se ha partido el cuerno?
Un acuerdo alcanzado entre la ganadería y la Casa Misericordia, como propietaria del ejemplar, despejó la incógnita sobre su destino inminente, que hizo vacilar entre diferentes opciones, incluido su posible sacrificio


Actualizado el 08/07/2024 a las 14:45
Desgreñado, el toro de Cebada Gago que completó el tramo final del segundo encierro con el pitón izquierdo partido, regresará a la finca de la Zorrera, en Medina Sidonia (Cádiz).
Un acuerdo alcanzado entre la ganadería y la Casa Misericordia, como propietaria del ejemplar, despejó la incógnita sobre su destino inminente, que hizo vacilar entre diferentes opciones, incluido su posible sacrificio.
Por de pronto, la sección de Juegos y Espectáculos de Policía Foral decidió retirarlo al no ser apto para la lidia. Sin decisión definitiva por parte de los veterinarios, el acuerdo de la Meca y Cebada Gago aclaró su futuro. Ahí acabó el intercambio de opiniones y la espiral de dudas que se había instalado alrededor suya.
Durante la carrera, el ejemplar tuvo la mala fortuna de perder el equilibrio en la curva de Telefónica. Un brusco impacto de su testuz contra el suelo y su pitón izquierdo quedó quebrado.
Sin perder el ritmo de trote hasta los corrales de la plaza, el asta pareció moverse como un muelle. La limitación no le impidió sorprender a un joven mozo en la bajada del callejón, que no pasó a más por la nobleza del animal.
Cuando terminó el encierro y al igual que hacen sus homólogos, Juan Quiñones subió los peldaños del Apartado para comprobar desde las alturas el estado de los seis toros de la ganadería a la que sirve como mayoral.
Acudió con la preocupación enquistada desde que vio cruzar la plaza al burel lastimado. “Es una pena lo que ha pasado”. El mayoral, tercera generación como empleado en la finca de la Zorrera, en Medina Sidonia (Cádiz), no podía disimular su lamento.
LA PRIMERA VEZ
La rotura de un pitón en el encierro tuvo un grado de novedad. “Es la primera vez” que ocurre una cosa igual al segundo hierro con mayor presencia en la carrera más internacional de Pamplona. Por lo que dijo, en sus 33 comparecencias, ningún ejemplar había quedado lastimado con esa guisa.
El pesar del mayoral se comprendía por el empeño puesto en la finca de la Zorrera para seleccionar un lote con lustre para Pamplona. “Confiábamos en el toro por ser un buen toro. Aquí traemos toros de buena nota”, sentenció.
Curiosamente, cinco años atrás, la manada del mismo hierro no pudo lidiarse en Pamplona por la lluvia torrencial caída que obligó a suspender la corrida. Los ejemplares adquiridos entonces pudieron ser vendidos para un espectáculo taurino en tierras manchegas. Este lunes debió esperarse unas horas para conocer el paradero de Desgreñado, que fue indultado para regresar a lugar conocido, donde fue criado.