El punk rock hace saltar a la Plaza del Castillo
Dinamita y Chill Mafia pusieron un toque punk rock a la noche
Actualizado el 08/07/2024 a las 07:24
La plaza estaba llena esperando a que los conciertos empezasen, se oían canticos y silbidos provenientes de los asistentes, que animaban el ambiente minutos antes de que los artistas tomasen el escenario. El cambio de artista en el último minuto de Rotten XIII a Dinamita, por culpa de una afonía del cantante de la primera banda, no hizo que las ganas de pasarlo bien desapareciesen.
El sonido de las guitarras eléctricas llenó el ambiente y Dinamita salió al escenario dispuesto a darlo todo. Ni una canción necesito el grupo para ganarse a la audiencia, que desde el principio gritaba sus letras. Sonaron 'Loco' y 'Bienvenidos al infierno' y la banda igualó el nivel de energía mostrado por un público que no paró de darlo todo durante el concierto. En 'Urna de cristal' la plaza se iluminó gracias a una bengalas rojas que se encendieron en varios puntos. Entre canción y canción quisieron desearle una buena recuperación a Endika Iriso, cantante de Rotten.
El ánimo no decayó en los 45 minutos que duró el concierto. El público lo dio todo y Dinamita no defraudó, respondiendo con la misma intensidad. El grupo de Larraga terminó con "Historias por contar" y "DPM", cantando a coro con un público que despidió a la banda entre gritos, bengalas y gente a hombros vitoreandoles y pidiendo que el concierto no acabase.
ENERGÍA Y DINAMISMO
A la 01.00 salió Chill Mafia, que tenía la misión de mantener la energía creada por Dinamita y no defraudó en su tarea ante una Plaza del Castillo llena.
Desde el principio todos los integrantes lo dieron todo e interactuaron con el público, haciéndolos siempre participes. Lanzando camisetas o haciéndoles cantar, Chill Mafia consiguió ganarse al público de manera rápida y efectiva.
El grupo aprovechó la ocasión para presentar una de sus nuevas canciones, que tiene al mus como eje central.
Cuando el concierto estaba ya avanzado y el ambiente animado y parecía que no podía ir a más, Chill Mafia consiguió hacer que la plaza entera saltase y aprovechó para interactuar con el público que no dudaba en seguirles.
El concierto terminó una hora más tarde con el grupo cantando a dúo con el público que le siguió con ganas de que el concierto durase más tiempo.
