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La Octava de San Fermín

¡Hasta el año que viene!

La Octava de San Fermín sacó a la calle todo el boato municipal en el último día de la fiesta para ir a la misa en honor al santo con el convencimiento de que, esta vez, no habrá un paréntesis de dos años

Ampliar A* Jesús Garzaron
T* Procesión de la Octava. Sanfermines
F* 2022_07_14
L* Casco Viejo de Pamplona
Momento en que sale la comitiva de la coporación camino de la parroqiuia de San Lorenzo©Jesús M Garzaron
Publicado el 15/07/2022 a las 06:00
Oficialmente, San Fermín pone su punto final con el Pobre de mí a las doce de la madrugada del día 14; pero hay otro acto por la mañana en el último día de fiestas que también tiene sabor a despedida. Y más porque, cuando termina, le sigue la despedida de los gigantes. Es la Octava de San Fermín, la última misa de estos ocho días de celebración en el calendario de los más puristas -de ahí el nombre- porque la jornada del 6 es en realidad una víspera para la gran cita con la procesión.
La convocatoria era a las once de la mañana en la iglesia de San Lorenzo, que guarda la capilla de San Fermín. Pero para llegar a la parroquia no vale que la corporación acuda con el rojo y blanco del resto. Ellos salen en cuerpo de ciudad lo que implica desfilar por las calles San Saturnino y Mayor desde las once menos cuarto de la mañana con todo el boato municipal; esto es, con la Comparsa de Gigantes y Cabezudos rodeados de gaiteros, los txistularis, el grupo de dantzas municipal Duguna, la Pamplonesa, los timbaleros, clarineros, la guardia de honor y los concejales vestidos de frac y las concejalas con el traje del Roncal.
Había expectación por si se reproducían los silbidos del día 7 en la procesión en este primer recorrido hasta San Lorenzo y que el alcalde, Enrique Maya (NA+) interpretó como un calentamiento a lo que después sucedería en Curia, con insultos, empujones y bebidas derramadas sobre parte de la corporación (NA+ y PSN) y el cabildo de la catedral con su dean, Carlos Ayerra a la cabeza. Sucesos que terminaron con un policía herido por rotura de nariz y ocho detenidos de los que cinco pasaron a disposición judicial.
Este jueves no hubo pitos. Sí se escucharon aplausos y algún viva esporádico tanto al alcalde Enrique Maya como a su antecesor en el cargo, Joseba Asiron (EH Bildu). Así que la corporación marchó tranquila hasta la iglesia a donde llegó puntual a las once del mediodía. Entre los representantes municipales sólo PSN acudió al completo con sus cinco concejales. En NA+ faltaron Cristina Martínez y Fernando Villanueva; en EH Bildu, Eva Aranguren y Endika Alonso y en las filas de Geroa Bai, Javier Leoz. Después, en la misa, no participaron los concejales de EH Bildu.
FLORES PARA ELLAS
Como es costumbre, cuando la comitiva llegaba a la esquina de calle Mayor con Jarauta, desde la sociedad Napardi salieron para entregarles flores rojas y blancas a las concejalas que, después, colocaron a los pies de la figura de San Fermín. La sociedad también participa en la procesión, en la ida hacia la iglesia entonando el ‘Agur Jaunak’ y,a la vuelta, ofreciendo un aperitivo a la corporación. El resto de colectivos reservan sus jotas en honor al patrón para el día 7.
Pero en la Octava, San Fermín no sale a la calle sino que aguarda en su capilla que de nuevo, como ocurrió el 7 de julio o en menor medida en el Día del Mayor, no tenía bancos suficientes para acoger a todos los asistentes. Así que mucha gente tuvo que seguir el acto religioso a través de las pantallas que se colocaron en la nave principal de la iglesia de San Lorenzo.
La celebración de la misa se encomendó al dean de la catedral, mientras que el párroco Javier Leoz se encargó de la homilía. Además, se contó con dos feligreses de San Lorenzo para la lectura del salmo (María Esquíroz Marquina) y de las preces (Roberto Bandrés Rodríguez), mientras que la secretaria de la junta directiva de la corte de San Fermín Merche Chocarro Huesa se hizo cargo de la Lectura.
El acto religioso se envolvió con la música del coro de cámara de la Capilla de la Catedral con el organista Julián Ayesa y Aurelio Sagaseta como maestro de capilla. El programa de las canciones se repartió entre los bancos, entre las que se dio prioridad a las partituras tradicionales, con autores de aquí como Aramburu, Gorriti o el propio Sagaseta, mezcladas con autores barrocos como el francés Lalande, el italo-español Zipoli o, el más actual y también galo Roucairol.
VETERANÍA Y JUVENTUD
Entre la más de cien personas que arrastra el cuerpo de ciudad se dan la mano la veteranía con 25 años de andadura, como la timbalera Oihana Aldabe Lazkoz, o los primeros Sanfermines de Ignacio de Pablos González dentro de la Comparsa. Este estudiante de Historia de 20 años decía ayer que era un honor finalmente haber entrado en una compañía con la que soñaba desde niño. “Cada día nos vamos rotando los cabezudos y he llevado el Concejal, Abuela, Japonesa, Napoleón y Zaldiko nº6”.
Decía que no le importaba no haber dado vida al kiliki más popular, Caravinagre. “Al pobre no paran de pedirle fotos y apenas puede correr”, comentaba riendo. Y si se le preguntaba por su acto favorito tras haberlos vivido desde dentro respondía sin titubear: “La procesión. Nos representa como ciudad”.
También Oihana Aldabe se decantaba por la procesión. O más en concreto, por dos ‘momenticos’. “Antes se cantaba la jota ‘Qué hizo a San Fermín llorar’ en a calle Mayor. Ahora que ya no se hace, me quedo con la intervención de los auroros cuando guardan al santo”, decía esta profesora de música de 45 años. “Comencé de timbalera haciendo sustituciones y tras empalmar una con otra, pues al final me quedé”.
A Jesús Mari Esquíroz Indar le cogieron en la Pamplonesa cuando tenía 16. Y a sus 45, este músico aseguraba que a pesar del tiempo transcurrido se seguía emocionando igual. “O más”. Sobe todo este 2022 en el que habían recuperado la fiesta tras dos años de sequía. “Se me está poniendo la carne de gallina cuando tocamos en la calle”.
Reconocía que de joven alternó la fiesta con la banda. “Era joven y aguantaba todo. Ahora ya no”, sonreía. Lo que no ha cambiado han sido sus preferencias. “La Octava continúa siendo mi parte favorita de San Fermín”.

Javier Leóz (párroco de San Lorenzo): "Escupir a la cara del obispo es escupir a San Fermín"

Como ya lo hiciera en la misa del Mayor, este jueves en la Octava de San Fermín, el párroco de San Lorenzo aprovechó la homilía para criticar lo ocurrido en la calle Curia. “Escupir a la cara al obispo es escupir a San Fermín porque es su sucesor”, dijo Javier Leoz. El religioso reiteró que el acompañamiento de cortesía de la corporación al cabildo a la Catedral es un patrimonio espiritual único en el mundo que no se debe perder. “No pueden adueñarse del final de la procesión y que esas sean las imágenes que se difundan por el mundo”, añadió. “Sobran los silbidos, sobran los aplausos. En la procesión, se tiene que dar a San Fermín lo que es de San Fermín y lo demás sobra”. Y finalmente, pidió un aplauso para el cabildo de la catedral y para el dean que agradeció el gesto también en nombre del obispo, a la par que mostró su solidaridad con los concejales agredidos y con Policía Municipal. “Trece años llevo viviendo ese infierno”, comentó.
UNA MUJER EN LA CORTE DE SAN FERMÍN
Para Mercedes Chocarro Huesa no es algo anecdótico que se haya convertido en la primera mujer en la junta de la corte de San Fermín desde que se fundó en 1885. “Me parece un privilegio porque me siento la representante de todas las mujeres que pertenecen a la cofradía. De hecho, hay más que hombres. Además, ellas, las madres y abuelas, son las principales transmisoras de la devoción e historia de la ciudad. Me emociona ver a abuelas que meten en la Corte a sus nietos y pagan ellas las cuotas”, comentaba ayer esta archivera de 63 años, casada y con tres hijos.
El cargo de secretaria lo ostenta desde el 7 de julio de 2017 aunque ya no sabe poner fecha a cuando ingresó en la Corte, que cuenta con más de mil cofrades. “Ay, ni idea, pero desde que tengo uso de razón he sentido una gran devoción por San Fermín. Y el pertenecer a la junta me ha reafirmado mucho más en este sentir”. Un sentimiento que, asegura, le ha sorprendido sentirlo en el resto del mundo. “Lo puedes entender en Navarra. Pero como secretaria me ha tocado solucionar muchos problemas de cofrades y te quedas perpleja al ver como hay gente de muchos países. El cómo hablan de San Fermín me hace muchas veces ponerme los pelos de punta”. Y una matización, que hace con una sonrisa pero rotunda: “Pon Corte de San Fermín Obispo Mártir patrono de Navarra. Es nuestro nombre completo”.
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