El Rincón
"Convertir la marcha de Puente en ejemplar y en una fórmula de reclamo electoral suena a chiste"
"Cualquier decisión política se realiza calculando con detalle la reacción en las urnas. Los partidos no dan puntada sin hilo. También en Navarra, con la aprobación esta semana de una reforma fiscal que beneficia a los contribuyentes"


Publicado el 08/11/2026 a las 05:00
A veinte días de las elecciones generales todo huele a comicios en este país. Cualquier decisión política se realiza calculando con detalle la reacción en las urnas. Ahí está la imprescindible dimisión del ministro Óscar Puente tras el accidente del TAV en Toledo, convertida ahora en un acto ejemplar para el PSOE. Los partidos no dan puntada sin hilo. También en Navarra, con la aprobación esta semana de una reforma fiscal que beneficia a los contribuyentes. Y en este otoño, los sindicatos se han unido a la pre-campaña convocando a una huelga general el día 11, por la vivienda, los salarios y contra el alza de los precios, que suena más a una huelga para desgastar a la oposición que contra el Gobierno, que es contra el que se hacen los paros. Inaudito. De nuevo, la política.
La dimisión de Puente. La caída del ministro Óscar Puente tras la catástrofe ferroviaria de Toledo ha estado a la altura del personaje. Soberbia hasta el final. Después de negar durante horas en el Congreso cualquier responsabilidad en ese terrible accidente con 69 muertos, que además ha quebrado la confianza en el TAV, el ministro acabó la sesión con un giro mayúsculo. Su dimisión. Luego se encargaron de filtrar que ni Sánchez estaba advertido para que quede claro que fue una decisión personal y no impuesta. Puente tomó la decisión correcta en política. Es así. Pero de ahí a convertirla en heroica va un trecho muy grande que Pedro Sánchez se ha encargado de recorrer a toda prisa. Convertir la marcha de Puente en ejemplar y en una fórmula de reclamo electoral suena a chiste. Pero ahí estamos. Claro que Carlos Mazon (PP) hizo muy mal en empecinarse en no dimitir durante un año y tras la Dana de Valencia. Pero los errores ajenos no elevan la categoría de los actos propios cuando son obligados en política. Además, la decisión de Sánchez de nombrar a Carlos Cuerpo como relevo es toda una enmienda a la totalidad a su propio estilo. Un reconocimiento tardío de que necesita técnicos y talante y un guiño pensando en los comicios.
Paquete fiscal y elecciones. Aire electoral el que tiene también el acuerdo fiscal logrado esta semana en Navarra por el Gobierno de María Chivite y sus socios, incluido Eh Bildu. Han esperado al último año de la Legislatura para poner sobre la mesa un amplio paquete fiscal que beneficia a los contribuyentes e incluye a la vivienda. Para empezar, deflactando la tarifa del IRPF un 5% para las rentas de menos de 51.200 euros y un 4% para el resto. Conviene recordar que esto no equivale en absoluto a una rebaja de impuestos. Simplemente busca que la subida salarial que sólo sirve para mantener el poder adquisitivo con la subida de los precios, no se traduzca en una subida real del impuesto a pagar. Una medida que debiera ser automática todos los años y no venderse casi como una generosa ”concesión” política a los contribuyentes. El año pasado, por cierto, el Gobierno no se acordó para nada de deflactar. Este sí, que toca elecciones. Por eso lo hará con efecto retroactivo. Afectará a los ingresos de este 2026 que, oh casualidad, hay que declarar en la campaña de la renta de abril del año que viene. Justo unas semanas antes de las elecciones forales de finales de mayo. Perfecto para que usted lo note en el bolsillo y se acuerde entonces de quienes le gobiernan.
Vivienda y fiscalidad. Pero más allá del cálculo político (un truco de todos los gobiernos, es cierto, sean del color que sean), lo relevante es que el Ejecutivo de Chivite se decide a mover ficha con la vivienda. Y en la dirección adecuada. Aunque sea un movimiento muy modesto. Resucita una deducción fiscal que ya existió, ahora sólo para menores de 35 años y para el acceso a su primera vivienda. Eso sí, llena de condicionantes que la limitan. Como si el enunciado sonara mal y fuera un trágala para algún socio y por eso había que acotarlo por todos los lados. Como siempre, la medida llega tarde y peor cuando se compara con el vecino País Vasco. Y eso que PNV y PSOE están en los dos gobiernos. Nuestros vecinos tienen una deducción de vivienda que no ha desaparecido jamás (aquí hace casi quince años que se eliminó) y han seguido disfrutándola siempre para todas las edades. Y allí, si eres joven (menos de 36 años) la deducción llega al 23% cuando en Navarra será del 15%. ¿Alguien puede explicar este mal trato fiscal?