Opinión
"¿Y qué hacías tú allí?, le preguntó. Pues chillar, decir bien fuerte ¡que abaraten la vida!, respondió muy orgullosa"
"Como en 1951 nadie en Pamplona osaría salir a la calle para exigir nada a la Autoridad, la manifestación femenina fue muy comentada"

Publicado el 22/10/2026 a las 05:00
Parece verdad eso que decimos de que no hay nada nuevo bajo el sol. Las mujeres de hoy salen a la calle a manifestarse para hacer valer sus derechos y nada extraña ver grandes grupos de ellas, a veces en silencio, a veces coreando a gritos consignas y exigencias, y por habitual, nada de esto sorprende. Pero ahora se cumplen 75 años de otra manifestación femenina, que sí llamó la atención por lo inusual del hecho. Nada se supo de ella con antelación, debió de ser algo espontáneo, sin preparación alguna, lo que hizo que montones de mujeres se encaminaran hasta el Gobierno Civil para conminar al gobernador, pidiéndole que saliera al balcón para oír sus quejas. Se quejaban, sí, de lo mismo que nos quejamos hoy porque, como decía al principio del escrito, nada hay nuevo bajo el sol y nuestras madres penaban hace 75 años de lo mismo que penamos hoy, de lo carísima que está la alimentación y de que en nuestros hogares se gaste en ella más cada día, sin que esto quiera decir que se coma mejor.
Como en 1951 nadie en Pamplona osaría salir a la calle para exigir nada a la Autoridad, la manifestación femenina fue muy comentada. Yo, niña entonces, estuve bien informada, ya que una de mis compañeras de clase, burlando la vigilancia familiar, acudió a ella e incluso ocupó primera fila frente al Gobierno Civil, con gran pasmo de nuestra maestra cuando lo supo, ya que no le parecía ni medio bien que los niños se mezclaran en tales eventos más propios de mayores. ¿Y qué hacías tú allí?, le preguntó. Pues chillar, decir bien fuerte ¡que abaraten la vida!, respondió muy orgullosa. Posiblemente ahora, 75 años después recordará su participación en aquella marcha, en unos tiempos en que nadie se manifestaba, y tal vez acompañe a sus hijas y nietas en nuevas protestas tras ver subir los precios del mercado y tener que renunciar a la imprescindible compra de alguna fruta o verdura.