Opinión
Mano a mano en Pamplona
"María Caballero, el partido para ganarle la alcaldía a Asiron y el vuelo de las golondrinas"

Publicado el 20/10/2026 a las 19:00
Algún personaje de Saramago tenía la impresión de que no siempre tomaba las decisiones, que a veces las decisiones le tomaban a él. María Caballero, habitante de UPN desde su minoría de edad, concejala de Pamplona y senadora revelación, decidió presentar la candidatura a la alcaldía cuando el partido le anunciaba que había tomado la misma decisión. Y andando. Tiene por delante el doble reto de mantener a UPN como la lista más votada y ganarle la alcaldía a Joseba Asiron, que repite con EH Bildu, y al trío de PSN, Geroa Bai y Contigo-Zurekin que avalaron y se entregaron a EH Bildu en 2023. Al pie de la intrincada escalinata electoral, María Caballero exhibía optimismo durante la reciente entrevista en este periódico. Y ya se sabe que el optimismo es como una credencial en la ruta política, igual que la concha en la mochila camino de Santiago. A la pregunta de si cree firmemente que ganará las elecciones de mayo, la candidata regionalista respondía que sí, y que ampliará la distancia sobre EH Bildu. María Caballero se presenta como la alternativa para quitarle la vara de mando a Asiron, contra el que ha mantenido una oposición contundente, en consonancia con la distancia sideral y constitucional existente entre los respectivos partidos. Desde sus ideales de una Navarra foral dentro de España, María Caballero se refiere a la EH Bildu de Asiron como lo que es, una fuerza abertzale independentista.
Víctima personal de ETA desde el asesinato de su padre, Tomás Caballero, la candidata regionalista ha llevado al consistorio la voz de las víctimas contra la miseria moral de tantos actos de enaltecimiento de ETA aplaudidos por los herederos políticos de la Batasuna de siempre, que suponen una humillación para las víctimas. En la Pamplona aspirante a la capitalidad mundial de la Pelota, la alcaldía de mayo podría interpretarse como un mano a mano entre Asiron y Caballero, con el PSN como juez del partido. Un juez parcial en el 23, cuando entró al frontón de la mano de Asiron. Con el optimismo como credencial, y a pesar de ver a Sánchez y Otegi jugando de pareja allí y aquí, la candidata de UPN quiere pensar que el PSN podría recuperar el corazón perdido y volver a los años de encuentro entre los dos partidos, cuando jugaban con pelotas constitucionales por el progreso de la ciudad. ¿Volverán aquellos años? Recuerdo ahora unos versos de Jesús Munárriz en Río Arga. “No volverán las cucas golondrinas/al pie de San Cristóbal a anidar/ni oiremos sus cantos en las huertas/ que había por San Juan…”. Las oscuras golondrinas de Becquer volvían y volvían, pero con adversativos en sus alas. Al final, como las de Munárriz. Hay que echarle carretadas de optimismo a las viejas golondrinas de UPN y PSN. ¿Una utopía? Bueno, a pesar de todo. ¿No dicen que la utopía es una verdad prematura?