Dulanz
Poner coto a la jauría
La actuación de la policía ante marabuntas como las que atacaron en Berriozar o en Ceuta merece el aplauso ciudadano


Actualizado el 22/09/2026 a las 11:36
Una operación conjunta de la Policía Foral y de la Guardia Civil ha terminado con la detención de al menos ocho personas relacionadas con el salvaje ataque perpetrado contra un grupo de militares del acuartelamiento de Aizoáin que disfrutaban en una terraza viendo a España en la final del mundial el pasado 19 de julio.
La violencia desatada por los radicales, reivindicada por ellos mismos después en redes sociales, fue de tal magnitud que la actuación de los cuerpos y fuerzas de seguridad merecen el aplauso ciudadano. Igual aquí, cuando actúan frente a un delito, que en Ceuta, cuando protegen a una diputada que estaba siendo atacada en su vehículo por unos exaltados.
Si no se pone coto, una jauría se desboca, y en el estado actual de polarización permanente en el que vivimos puede suponer una chispa sobre un polvorín. De ahí que sean aún más rechazables los cánticos contra la policía lanzados desde el micrófono y ante la alcaldesa (Bildu) durante el chupinazo de fiestas de Ansoáin.