Apunte
"El PISA le ha sacado de golpe al sistema educativo navarro los restos de arena de playa que pudieran sobrevivirle en algún pliegue de la piel"
La culpa de los malos resultados, vino a justificar el consejero de Educación, pertenece al aumento de los inmigrantes entre el alumnado. A Gimeno, que es del PSN, no de Vox, se le debe presuponer más capacidad analítica y sobre todo más habilidad resolutiva


Publicado el 09/09/2026 a las 05:00
Tan amortiguado estaba el sistema educativo navarro en el sonido clásico de los alumnos regresando a clase, esa rutina melancólica del inicio de curso, y ha venido el último informe PISA a sacarle de golpe los restos de arena veraniega de playa que pudieran sobrevivirle en algún pliegue de la piel. En verdad, ‘ha venido’ es un eufemismo: el PISA ha caído como un obús.
Respecto a la anterior radiografía, la del año 2022, Navarra se ha hundido 37 puntos en competencia lectora, 31 en Matemáticas y 17 en Ciencias. En un empeoramiento generalizado en España, la Comunidad foral destaca por registrar uno propio todavía peor. La fotografía más reciente asusta, si bien corrobora un declive que arrancó en 2015. Desde entonces, cuando los resultados de los estudiantes navarros les situaban primeros de España en Matemáticas, segundos en Ciencias y terceros en lectura, a ahora, cuando son novenos, décimos y decimocuartos, respectivamente. También respectivamente, 56, 40 y 73 puntos menos en diez años.
De entre las ruinas aún humeantes se asomó este martes 8 de septiembre el consejero de Educación, Carlos Gimeno, para hacer inútilmente como que aquí no pasa casi nada, cosa típica de momento preelectoral. La culpa de los malos resultados, vino a justificar, pertenece al aumento de los inmigrantes entre el alumnado. A Gimeno, que es del PSN, no de Vox, se le debe presuponer más capacidad analítica y sobre todo más habilidad resolutiva, puesto que lleva ya siete años como máximo responsable de Educación. De 2015 a 2019, la cartera la ostentó Geroa Bai. Hasta 2015, año de los mejores resultados históricos, UPN. De pronto, el PISA enfoca un problema mayúsculo. Y no se soluciona con las toneladas diarias de bronca y verborrea políticas.