Opinión
Ceuta no merece este espectáculo político
"Mientras decenas de miles de españoles salían a la calle para mostrar su apoyo a la ciudad autónoma, los sobresaltos y rifirrafes políticos volvieron a subir de tono"

Publicado el 03/09/2026 a las 05:00
El día que decenas de miles de españoles salieron a la calle para mostrar su apoyo y solidaridad a Ceuta ante la terrible crisis migratoria que padece desde hace un mes largo, los sobresaltos y rifirrafes políticos volvieron a subir de tono. La información conocida sobre un informe policial enviado a la jueza de la Audiencia Nacional que implicaría a fuerzas de seguridad marroquíes en el asalto de finales de julio, y que desnudaría por completo las explicaciones de Moncloa, motivó una cadena de reacciones políticas y petición urgente de explicaciones del ministro Marlaska al director general de la Policía. Si bien éste habría comunicado al ministro del Interior que no existe conclusión alguna que atribuya a las fuerzas de seguridad marroquíes la planificación o ejecución del asalto, no es de menor relevancia que el informe acreditaría con imágenes que la gendarmería marroquí encauzó a miles de personas hacia la ciudad autónoma.
Un nuevo golpe al relato del Gobierno que preside Pedro Sánchez, que se empeña en exculpar con vehemencia a Marruecos y señalar a Rusia e Israel, y que añade más sombras al origen de una crisis a la que cuesta ver la salida mientras los días siguen pasando. Ésta es la verdadera y única preocupación que debiera regir el quehacer del Ejecutivo, más allá de su empeño en señalar que no será una cuestión sencilla. Lo que esperan los ciudadanos es que ante una situación excepcional sobrevenida como esta, sus responsables políticos estén a la altura y no sentir el abandono institucional. Y esta crisis, además de dejar en evidencia al Gobierno español, cuestiona el liderazgo de un Sánchez al que cabía exigirle una implicación mayor dada la magnitud de los hechos y la imagen internacional que trasciende de nuestro país. Los ceutíes no se merecen este espectáculo político ni añadir a la perentoria situación que padecen, con miles de migrantes deambulando por las calles de Ceuta y la imposibilidad de recuperar su vida normal, el lastre de la polarización política de nuestro país que todo lo impregna y contamina.