Opinión
Jaso, extrema gravedad
"Lo ocurrido en los últimos días revela una situación insostenible para los propios habitantes del inmueble y, cómo no, para unos vecinos que llevan demasiado tiempo lidiando con una situación que nadie termina por embridar"

Publicado el 28/08/2026 a las 05:00
El edificio abandonado de la antigua ikastola Jaso y en el que desde hace tiempo pernoctan personas inmigrantes sin hogar, en el barrio pamplonés de Echavacoiz, sigue siendo foco de graves sucesos. En apenas dos días una pelea dejó dos apuñalados y después un incendio posiblemente intencionado arrasó el interior del inmueble, obligando a evacuar a las personas, unas 35, que estaban en su interior. Pese al precinto policial que impedía el acceso y la gravedad de los daños del fuego, varios de los jóvenes volvieron a pernoctar en el edificio, con el consiguiente riesgo.
Estos hechos de extrema gravedad, y que no son nuevos, revelan una situación insostenible para los propios habitantes del inmueble y, cómo no, para unos vecinos que llevan demasiado tiempo lidiando con una situación que nadie termina por embridar. Porque como quedó demostrado en el caso de Aranzadi, que el derribo de Jaso se pueda producir a partir de enero, no implica en absoluto que las decenas de personas sinhogar que deambulan por Pamplona encuentren el abrigo de unos servicios sociales municipales desbordados.