Arbitraje

La moneda cayó del lado rojillo

Las dos decisiones arbitrales, la expulsión y el penalti, transformaron a Osasuna

Budimir
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Anotó Budimir anotó su primer gol de la temporada 2026-27 desde el punto de penalti.CAOSASUNA
Budimir

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Fernando R. Gorena

Publicado el 28/08/2026 a las 05:00

Fue el pasado mes de febrero cuando Osasuna sumó su última victoria como visitante. Y fue también en Balaídos. Unas semanas antes, había conseguido sumar también los tres puntos en Vallecas. Fueron las dos únicas victorias a domicilio de los de Lisci. Este jueves, Luis Miguel Ramis recorrió la mitad de ese camino sumando el primer triunfo rojillo en casa ajena al primer intento.

Mucho tuvo que ver en todo esto una persona vestida ayer de amarillo el colegiado Miguel Sesma, del Colegio Riojano. Y con él, por lo menos en el lance que dio la vuelta al partido, Rubén Ávalos, el hombre del VAR.

Osasuna caía 1-0 con otro gol de Aspas, aunque no hacía un mal partido. La intensidad que ponía en el juego se traducía en diez faltas sancionadas en su contra por cero cometidas por los celtiñas en la primera mitad.

EXPULSIÓN

Y llegó el minuto 47, ya en la segunda parte, cuando Marcos Alonso disputó un balón distraído en el centro del campo con más agresividad que la que merecía la jugada y ‘raspó’ con los tacos la espinilla de Iker Muñoz, poniendo en peligro la integridad física del centrocampista navarro. El árbitro le mostró amarilla de forma inmediata y, cuando estaba a punto de botarse la falta, los jugadores rojillos comenzaron a protestarle a Sesma, probablemente jaleados desde el banquillo, y éste confió la suerte de la jugada al VAR. Tras verla y reverla en cámara lenta, Miguel Sesma anuló la tarjeta amarilla y la tiñó de rojo. Marcos Alonso a la calle y Osasuna a hacerse con el partido, empatando poco después con el gol de Barja. La primera moneda al aire cayó del lado rojillo.

A los 61 minutos, el exosasunista Javi Galán tocó el balón con la mano después de que este rebotase en su pecho. La mano fue clara pero el rebote previo en el pecho podía hacer pensar que el colegiado no lo señalase. El trencilla Miguel Sesma consideró que la mano era punible y señaló un penalti que ratificó el VAR y que transformó Budimir. La segunda moneda, también sonrió a a Osasuna.

La última vez que Osasuna fue beneficiado con un penalti y una expulsión fue hace dos temporadas. Fue en El Sadar frente al Real Madrid cuando Camavinga pisó a Budimir dentro del área y Bellingham dijo aquello de “Fuck off!!” que el árbitro tradujo como ‘tarjeta roja’. Osasuna en aquella ocasión no pasó el del empate a un gol pero ante todo un Real Madrid se puede considerar un resultado interesante.

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