Opinión
"Como hasta entonces no sabíamos de nadie que hubiera “aprobado el bachiller”, la noticia nos impactó grandemente y nos la fuimos pasando unos a otros como si de un acontecimiento se tratara"
"Nada me extraña que hace muchísimos años, yo admirara tanto a la vecina que había logrado aprobarlo"

Publicado el 27/08/2026 a las 05:00
Ha aprobado el bachiller” comentábamos los niños, refiriéndonos a una vecina. Y lo decíamos con admiración. Supongo que lo aprobado era la reválida que entonces se hacía, y que alguno de nosotros lo oyó decir a la madre de la afortunada mientras hacía la compra en la tienda de la esquina. Como hasta entonces no sabíamos de nadie que hubiera “aprobado el bachiller”, la noticia nos impactó grandemente y nos la fuimos pasando unos a otros como si de un acontecimiento se tratara. Durante mucho tiempo miré a mi vecina de otra manera: con admiración, y no precisamente por guapa, que lo era, sino que cuando la veía por la calle decía para mí: Va tan tranquila, como si nada, y, sin embargo, “ha aprobado el bachiller”. Y me sorprendía que no se le notara, que los que pasaban a su lado no se percataran de que no era una chica como otra cualquiera, porque ella “había aprobado el bachiller”.
Como en la vida todo se olvida, también yo acabé olvidando el triunfo de mi vecina, pero el suceso ha vuelto a mi memoria al saber que de nuevo, “aprobar el bachiller” es tan extraordinario como me lo pareció en mis años infantiles, cuando entre los vecinos más pequeños se comentaba el triunfo de la que tanto admiramos entonces. Parece que los nuevos estudiantes lo temen y es tan bueno conseguir su buen fin, que quizás a los que lo logran se les debe de notar cuando van por la calle. Para mí, lo más difícil de mis estudios fue el 2º de Bachillerato, oí decir a una persona que ya tenía su carrera universitaria terminada. Y los que estaban a su alrededor le dieron la razón. Además, como al parecer incluso los profesores piensan igual, acaban contagiando el miedo a los alumnos, como si se tratara de una prueba imposible. Por eso, nada me extraña que hace muchísimos años, yo admirara tanto a la vecina que había logrado aprobarlo.