Opinión
"Socialistas profundamente alérgicos a no sabemos qué"
"El juez Ismael Moreno solicita a la UCO un informe sobre la adjudicación de las obras de duplicación de los túneles de Belate. Chivite ya no puede escudarse en que esa adjudicación no era objeto de investigación"

Publicado el 01/08/2026 a las 17:16
La presidenta Chivite, y su tío el consejero Óscar Chivite, se han pasado más de dos años presumiendo de que la adjudicación de las obras de los túneles de Belate no era objeto de investigación, mantra que han repetido para argumentar que esa adjudicación había sido “legal y transparente”. La presidenta también ha dicho que “la presidenta no adjudica las obras ni he tenido nada que ver en el proceso”, y que “las adjudicaciones las realizan las mesas de contratación bajo control legal y de la intervención”. Precisamente fueron los responsables del “control legal y de la intervención” (interventor delegado) de esa Mesa de Contratación los que emitieron votos particulares contra algunos aspectos de esa adjudicación. Pero Chivite seguro que ni se ha parado a analizar esa circunstancia. Bastante tiene con repetir como un loro las frases de la factoría Moncloa.
La adjudicación de los túneles de Belate fue tan “legal y transparente” que hubo que habilitar tres leyes forales para que el presidente de la Mesa de Contratación pudiera alargar su vida laboral hasta los 73 años. Fue tan “legal y transparente” que dos letrados y el interventor delegado de esa Mesa de Contratación emitieron votos particulares contrarios a distintos aspectos del procedimiento de adjudicación. Fue tan “legal y transparente” que hasta la Cámara de Comptos, en su informe sobre las cuentas de 2023, decía que “sobre el procedimiento llevado a cabo para la adjudicación del contrato de obras “Duplicación del Túnel de Belate” adjudicado en 76,09 millones (IVA incluido), hemos observado aspectos significativos que impiden garantizar de forma suficiente el cumplimiento de los principios de transparencia e igualdad de trato, debido principalmente a la insuficiente concreción en los pliegos de los criterios de valoración sometidos a juicio de valor y al procedimiento seguido en la formulación de las valoraciones”.
Fue tan “legal y transparente” que nada más iniciarse la Comisión de Investigación en el Parlamento de Navarra, el Gobierno de Navarra, como hiciera el PP con los ordenadores de Bárcenas, se apresuró a borrar el ordenador del presidente de la Mesa de Contratación, Jesús Polo Soriano. Fue tan “legal y transparente” que la Oficina de Buenas Prácticas y Anticorrupción (OANA) concluyó que la adjudicación de las obras de duplicación de los túneles de Belate debió ser declarada “nula de pleno derecho”. El documento de la OANA detectó graves vicios y defectos de forma en el proceso de licitación ratificando en gran medida los votos particulares de los dos letrados y el interventor delegado de la Mesa de Contratación. Fue tan “legal y transparente” que el secretario de la Mesa de Contratación, que fue el primero en denunciar las irregularidades, sufrió una “represalia de manual” (según la OANA) siendo destinado a trabajar a una nave en Landaben. Los autores de la represalia tienen abierto un procedimiento sancionador.
Fue tan “legal y transparente” que a través de una pregunta de la senadora Caballero al consejero Chivite en la Comisión de Investigación del Senado sobre el caso Koldo, nos enteramos de que apenas unos meses después de iniciarse las obras de Belate ya se había tramitado un expediente de modificación que conllevaba un sobrecoste de 8,5 millones de euros; sobrecoste que mayoritariamente se ha desvelado injustificado y que pretendían colarnos por la puerta de atrás. Y con respecto a esos sobrecostes, cabe añadir que un Auditor de la Cámara de Comptos advirtió a la Asesoría Jurídica del órgano fiscalizador que había hechos que a su juicio y el de su equipo “podrían considerarse indicios de delitos y susceptibles de traslado a las instancias administrativas o jurisdiccionales correspondientes”.
El Auditor, en su comparecencia ante la Comisión de Economía y Hacienda del Parlamento de Navarra, dijo que la Asesoría, a quien compete decidir si traslada esos hechos al Tribunal de Cuentas (ante posibles delitos contables) o a la Fiscalía, no apreció indicios de responsabilidades, conclusión a la que llegó sin solicitarle antes a él la documentación en la que había basado su aviso. Al Auditor, con el precedente de la ya “represalia de manual” al secretario de la Mesa de Contratación, no se le envió a ninguna nave a Landaben, pero se le sometió a escarnio público poniendo en cuestión su profesionalidad por ejercer su derecho a discrepar. Y con todo lo anterior, llega Ismael Moreno, juez de la Audiencia Nacional, y solicita a la UCO un informe sobre la adjudicación de las obras de duplicación de los túneles de Belate. Chivite ya no puede escudarse en que esa adjudicación no era objeto de investigación, así que tenía que buscarse rápidamente otra tararira. Ya la ha encontrado.
Zapatero dijo hace unos días que esas joyas que tenía en una caja fuerte le producen “una alergia profunda”. Aunque se desconoce si la profundidad de la alergia de ZP superaría la profundidad de una alergia primaveral, ZP le ha marcado al socialismo la senda del discurso estúpido y ridículo. Ya se lo dijo Elma Saiz: “cada vez que te escuchamos acaricias nuestra inteligencia”, así que, haciendo gala de esa inteligencia, ha salido Remírez a decir que su Gobierno es “alérgico a la corrupción”. Se desconoce si es profundamente alérgico, como ZP. Y todo ello dicho mientras la expresidenta del Parlamento de Cataluña, condenada por adjudicar contratos a dedo y fraccionarlos (¿como los de Sendaviva?) ha sido indultada parcialmente por el gobierno socialista de Pedro Sánchez, y el mismo gobierno ha indultado al que fuera alcalde socialista de Linares condenado por un delito de malversación de caudales públicos. Socialistas profundamente alérgicos a no sabemos qué.
Chon Latienda Urroz. Comentarista política