Opinión
"Cumbre de la OTAN: nueva era y choque Trump-Sánchez"
"La táctica de Sánchez de confrontación con el Donald Trump va a tener un coste relevante para la economía española"

Publicado el 23/07/2026 a las 05:00
Las cumbres de la OTAN suelen medirse por sus comunicados finales, las cifras de gasto militar o las inevitables fotos de familia. Sin embargo, algunas reuniones trascienden el protocolo porque reflejan un cambio de época. La celebrada en Ankara los días 7 y 8 de este mes de julio pertenece a esa categoría. Más que discutir el porcentaje del PIB destinado a Defensa, los aliados han comenzado por redefinir el reparto del poder dentro de la organización creada hace más de siete décadas para garantizar la seguridad occidental. El que en Estados Unidos se haya denominado “OTAN 3.0” se debe a que esta cumbre simboliza una tercera gran etapa histórica de la Alianza Atlántica. La OTAN 1.0 fue dentro de la Guerra Fría y cuya misión principal consistía en contener a la Unión Soviética y defender Europa. La OTAN 2.0 se refiere al momento en el que la Alianza se expandió hacia Europa del este, y la 3.0 a partir de esta cumbre de Ankara, donde se quiere que Europa asuma una parte mucho mayor del gasto y de las capacidades militares. Donald Trump escogió el primer día de la Cumbre, sentado junto a Erdogan, para reabrir la herida más peligrosa de todas: Groenlandia debería estar bajo el control de EE UU y no de Dinamarca afirmó, añadiendo que la negativa de Europa a este respecto es “lo que ha dañado mis relaciones con la OTAN”.
Esta obsesión de Trump por la isla de hielo, viene a confirmar que el Ártico sustituye al Mediterráneo como prioridad estratégica y muestra que el eje geopolítico se desplaza hacia el control de las rutas polares y los recursos del Ártico, donde convergen los intereses de Estados Unidos, Rusia y China. El presidente Erdogan ha utilizado la Cumbre para consolidar a Turquía como interlocutor entre Occidente, Rusia y Oriente Medio. Trump, quien en su primer mandato sancionó a Turquía por la compra a Rusia del sistema de defensa antiaéreo S-400, a partir de esta cumbre va a permitir al país otomano el acceso a la compra de los aviones F-35 que hasta ahora tenía vetado. Con Ucrania se ha pasado de una dotación de 50.000 millones de euros que recibió en 2025 con cargo el 60% a los aliados europeos y canadienses, a una subvención de 70.000 millones para 2026 y 2027, y Trump se ha comprometido a que Zelenski pueda fabricar misiles Patriot. España llegó a la cumbre defendiendo una posición singular. El Gobierno insistió en que el compromiso con la seguridad colectiva puede cumplirse sin renunciar al Estado de Bienestar, pero Trump volvió a mostrar la confrontación que sostiene con el presidente español Pedro Sánchez a cuenta del aumento del gasto en Defensa en el seno de la Alianza Atlántica.
El mandatario estadounidense calificó a España como “un socio terrible”, una causa perdida y amenazó incluso con paralizar todo el comercio con España. El conflicto de fondo, que ahora pone en jaque una relación comercial bilateral de más de 47.000 millones de euros, es el mismo que ha enfrentado al Ejecutivo español con Trump desde la segunda llegada de éste a la Casa Blanca el año pasado, al mostrar el Gobierno español su desacuerdo con elevar al 5% del PIB su inversión militar. Pedro Sánchez se ha defendido argumentando que España ha sido el socio que más ha incrementado el gasto en Defensa, habiendo llegado al 2,1% del PIB, y que hizo retractarse a Trump desde el avión de vuelta después de la Cumbre, manifestando que España se había redimido por completo, en un giro que contribuyó a cerrar la reunión en un clima menos tenso, aunque sin disipar las diferencias sobre el esfuerzo en Defensa. Pero lo que más pudo decepcionar a Sánchez fue la soledad que rodeó a la crítica.
El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, no salió en defensa de España, limitándose a recordar a Trump, atribuyendo a él, y no al Gobierno español, todo el mérito de que éste hubiera llegado a la contribución del 2,1 del PIB en Defensa. En fechas recientes el grupo E-5 reunido en Berlín, los integrantes del mismo, Alemania, Francia, Italia, Reino Unido y Polonia marginaron a España que anteriormente pertenecía al grupo E-6 y que se reunían periódicamente. Y como muestra, un botón, las declaraciones de Trump contra España se hicieron eco en el IBEX 35 el día siguiente cayendo un 3%. Veremos si Trump va de farol, pero queda claro que la táctica de Sánchez de confrontación con el estadounidense va a tener un coste relevante para la economía española, y esa es una línea que no debería traspasar ningún gobernante responsable para no dejar fuera de juego a las empresas que hacen grandes esfuerzos para ser competitivas en la “Champions League” comercial que también se juega en terreno norteamericano. Conviene recordar a Publio Flavio Vegecio Renato: “Si quieres la paz, prepárate para la guerra”.
Joaquín Garro Domeño. Doctor en Seguridad Internacional