Opinión
San Fermín: cierre notable con sombras
"Las agresiones sexuales denunciadas durante estos días siguen siendo la principal lacra de unas fiestas que se han desarrollado mayoritariamente en paz y con una gran participación"

Publicado el 16/07/2026 a las 05:00
Pamplona luce ya su habitual fisonomía tras el final de los Sanfermines, y cede el testigo a las numerosas localidades de Navarra en las que este verano seguirá estallando la fiesta y la alegría. Como es habitual, con el final de los Sanfermines llega el momento de hacer un balance que deja notables y mayoritarias luces a tenor de los más de 1,5 millones de personas que han participado en los actos, pero del que en ningún caso se pueden desprender las sombras. Y muy especialmente la que tiene que ver con las agresiones sexuales, una lacra que desgraciadamente sigue muy presente en nuestra sociedad. Según el balance conocido, en estas fiestas se han denunciado dos violaciones, un intento más de agresión y 25 denuncias por tocamientos, con 21 personas detenidas acusadas de estos delitos. Dentro de la desgracia que supone para las víctimas de estos execrables hechos, las rápidas capturas son muestra del buen hacer de los cuerpos policiales, que debe continuar para dar con el resto, y que se suma al trabajo realizado por los servicios municipales, el personal sanitario, el voluntariado y todas las personas que han contribuido al buen desarrollo de las fiestas y a la atención de las víctimas.
Destacar su encomiable entrega durante tantas jornadas es de justicia obligada. Con todo, hay que resaltar que las fiestas de San Fermín se han vuelto a desarrollar en líneas generales en un ambiente muy mayoritario de paz y de concordia entre propios y visitantes. Y ello, pese a que no han faltado las pinceladas de una minoría intolerante que, además de los habituales y condenables insultos el día de la procesión en la calle Curia, han querido coger la ola de la selección española de fútbol para mostrar su desprecio a nuestro país, con pancartas y amenazas, aprovechando el contexto de la fiesta. Unas provocaciones que no han encontrado eco en una mayoría pacífica y feliz de poder disfrutar de los éxitos del fútbol patrio, y que se identifica y vibra con una selección plural, diversa y unida. Como las propias festas de San Fermín.