Opinión
El mito de Zapatero
"Se retiró en 2011 para evitar una sonora derrota, y dejó a España al borde del abismo económico hasta el extremo que hoy conocemos"

Publicado el 06/07/2026 a las 05:00
El tiempo parece desfigurar los hechos históricos y convertir en realidad lo que no lo fue. Es el caso del ex presidente Rodríguez Zapatero. El candidato de la ceja llegó a la presidencia a consecuencia de dos hechos para él afortunados. El primero fue su victoria sobre Bono por unos pocos votos a favor. Entre ellos, el de Alfonso Guerra, cuya poca simpatía por Pepe Bono inclinó el resultado. Y el segundo fue la mala gestión del atentado de Atocha por el Gobierno de Aznar, que evitó la victoria del candidato Mariano Rajoy en 2004. La gestión de Zapatero tras su victoria en pleno debate sobre la guerra de Irak y la foto de las Azores (Aznar con Bush y Blair) ayudó bastante en el triunfo, caracterizándose por ser la antipolítica de Aznar. Sus primeras medidas fueron la retirada del buque de la Armada que prestaba ayuda humanitaria en Irak, la derogación del Plan hidrológico nacional y de las leyes de Educación y Universidades. Todo ello sazonado con cierto desaire a EE. UU, que ya había precipitado con su no respeto a la bandera americana en el desfile de las FF.AA. Heredó una situación económica envidiable, con el 45,3% de deuda pública que duplicó hasta el 68.5% pensando que con Pedro Solbes en Economía la cosa estaba resuelta.
Sin embargo, al negar los efectos de la crisis de las hipotecas subprime y el desplome de la economía, lastró el endeudamiento de nuestro país y, mientras tanto, se dedicó a impartir doctrina y confusión sobre la polisemia del termino nación, todo ello para encauzar sus acuerdos con el nacionalismo catalán, al considerase un nuevo Azaña. Entre tanto, de la mano de Maragall alentó el Pacto del Tinell para sacar al PP de las instituciones, y como consecuencia el nou Estatut de Cataluña de 2006. Dicho Estatut, del que ahora se cumplen 20 años, propició más tarde la desafección del nacionalismo catalán y después el intento de proclamar la independencia (2017). En política exterior, su antiamericanismo alimentado por el Ministro de Exteriores Moratinos distanció a España de EE UU y se paseó por el mundo vendiendo su Alianza de civilizaciones que terminó en estrepitoso fracaso. El cóctel final fue la espantá que hizo en el Consejo de la UE de 2011, dejando a España y a su ministra de economía Elena Salgado a los pies de los caballos.
Se retiró en 2011 para evitar una sonora derrota, y dejó a España al borde del abismo económico hasta el extremo que hoy conocemos, lo que llevó al llamado al austericidio, cuando Zapatero y su gobierno fueron los causantes al dejar a España sin recursos económicos. Sus defensores aplauden su republicanismo siguiendo al filósofo irlandés Philip Pettit, la introducción del matrimonio homosexual y la vuelta al victimismo de la izquierda con el recuerdo de la guerra civil y su Ley de Memoria histórica. Son, al parecer, sus principales aportaciones de su largo mandato (2004 a 2011) Tras el triunfo de Rajoy en 2011, Zapatero desapareció de las escena española y más tarde se erigió en embajador del régimen de Maduro (Venezuela) y de otros países en los términos que ahora se van conociendo.
Hace poco tiempo salió de nuevo a la escena pública en plan Winston Churchill, reivindicando que su gobierno terminó con ETA, lo que es una verdad a medias, y posteriormente fue el hombre de Sánchez en su pactos con Junts y el PNV, con Cerdán de telonero, que nos han llevado a la situación actual. La Historia se deforma y parece curioso, que un personaje como Zapatero sea la musa hasta hace poco de la izquierda socialista, no de la socialdemocracia.El tiempo suele pone las cosas en su sitio y hoy Zapatero debe rendir cuentas ante la Justicia por diversos indicios de graves delitos supuestamente perpetrados.El mito se ha desvanecido y quizás Zapatero tras el calvario judicial salga indemne, puesto que el Tribunal que lo juzgue si se abre el juicio oral, se tentará la ropa antes de condenar a un ex presidente de Gobierno.