Opinión
Los votantes cargan la factura al PSOE
"Que el Gobierno de Pedro Sánchez y sus socios hagan oídos sordos ante los casos de presunta corrupción, no implica que los ciudadanos estén por la labor ni sigan el mismo camino"

Publicado el 13/06/2026 a las 05:00
Poca esperanza cabía albergar en una clase política que vive atrincherada en la polarización y una incesante crispación. Después de los ya famosos siete minutos de ovación tras el discurso del Papa León XIV en el Congreso de los Diputados, y su hondo calado en sus señorías, bastó que el Pontífice saliera de Madrid para que las bancadas de derecha e izquierda se llevaran la tregua por delante. Y es que, la sesión de control al Gobierno, la primera desde que se levantó el secreto del caso Leire, azuzó la lluvia de ataques verbales con la corrupción como arma argumental entre los dos principales líderes, Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo. El presidente Sánchez y el PSOE ven cómo los casos que apuntan a Ferraz están llevando a legislatura al límite del precipicio. Sánchez insiste en que ni va a dimitir ni va a adelantar las elecciones “porque los españoles ya hablaron en 2023”. Habría que recordale al presidente, que cuando los españoles depositaron su voto en las urnas, los escándalos de corrupción que hoy cercan a su partido no se conocían.
Como seguramente son muchos los que no esperaban que Sánchez utilizara el respaldo electoral para hacer lo que dijo que no haría con el único fin de permanecer en el sillón de Moncloa. Precisamente, son las cesiones realizadas a sus socios secesionistas e independentistas las que están detrás de que hoy, esos mismos partidos, sigan sosteniéndole en el poder y no pasen de declaraciones más o menos altisonantes sobre las noticias e informes de la UCO de la Guardia Civil que se están conociendo. Pero que el Gobierno y los partidos que lo sostienen hagan oídos sordos ante la presunta corrupción, no implica que los ciudadanos sigan el mismo camino: según el último sondeo del CIS , la imputación del expresidente Zapatero, que va a más, y el estallido del caso de las presuntas cloacas del PSOE, les harían perder cinco puntos a los socialistas. Y se reduce la distancia entre Sánchez y Feijóo. Por más que Sánchez y los socialistas traten de buscar culpables externos en una situación generada en sus propio partido los votantes toman nota.