Opinión
Sakana, tradición industrial y potencial de crecimiento
"Sakana es un corredor natural entre Pamplona y Vitoria, y una salida estratégica de Navarra hacia la N-I. Esa posición debería ayudarnos a atraer actividad, inversión y nuevos proyectos. Tenemos base, experiencia y ubicación"

Publicado el 11/06/2026 a las 05:00
En un momento en el que la industria navarra vuelve a preguntarse cómo competir en un entorno cada vez más exigente, la última asamblea de la Asociación de Empresas de Sakana dejó una reflexión clara: nuestro valle tiene potencial industrial, pero necesita condiciones para convertir ese potencial en crecimiento real. Sakana no parte de cero. Este valle tiene una tradición industrial arraigada, empresas con historia, pymes especializadas y profesionales con oficio, compromiso y capacidad de adaptación. La industria ha sido, y sigue siendo, una parte esencial de nuestra vida económica y social. Detrás de cada empresa hay empleo, proveedores, familias y oportunidades. Además, contamos con una ubicación privilegiada. Sakana es un corredor natural entre Pamplona y Vitoria, y una salida estratégica de Navarra hacia la N-I. Esa posición debería ayudarnos a atraer actividad, inversión y nuevos proyectos. Tenemos base, experiencia y ubicación. Pero ninguna fortaleza garantiza por sí sola el futuro. Quienes estamos todos los días en las empresas percibimos una mezcla de prudencia e inquietud. Hay industrias con actividad, proyectos y necesidades de crecimiento. Pero también vivimos un contexto incierto, con mercados exigentes, costes elevados, más obligaciones normativas y menos margen para equivocarnos. En Sakana se da una situación que puede parecer contradictoria. Algunos sectores han atravesado años complicados.
El cierre de Sunsundegui supuso un impacto importante para el valle. Parte de las personas que salieron de aquella empresa pudieron recolocarse en la comarca, pero otras encontraron oportunidades en zonas cercanas como Goierri, Pamplona o Vitoria. Y ahora, cuando algunas industrias de Sakana necesitan reforzar sus plantillas o ampliar su capacidad productiva, no siempre resulta fácil recuperar esos perfiles. Esto nos lleva a una cuestión clave: el talento. En Sakana hay poco desempleo y muchas empresas tienen dificultades para encontrar personas, tanto cualificadas como no cualificadas. No hablamos solo de crear empleo, sino de atraer, formar y retener a las personas que nuestras empresas necesitan. En este punto, la Formación Profesional es fundamental. Debemos seguir apoyando la FP y mejorar su imagen social. En muchas especialidades industriales, la FP ofrece empleo estable, cualificado y de calidad. No puede verse como una segunda opción, sino como una vía directa hacia una carrera profesional con futuro.
Pero las empresas también debemos comprometernos: colaborar con el CIP FP Sakana, apoyar la formación dual y ofrecer oportunidades reales a quienes empiezan. Si queremos que Sakana crezca, la pregunta no es solo qué potencial tenemos, sino qué condiciones necesitamos para que las empresas puedan invertir, contratar, innovar y competir. Para que las empresas puedan crecer, necesitamos infraestructuras preparadas. Una de las más importantes es la red eléctrica. Algunas industrias demandan más capacidad para ampliar producción. Sin una infraestructura suficiente y fiable, podemos perder oportunidades. Es una condición básica para invertir y aumentar actividad cuando el mercado lo permita. Algo parecido ocurre con el suelo industrial. Si queremos que las empresas que ya están aquí puedan crecer, y si queremos atraer nuevos proyectos, necesitamos espacios adecuados, bien conectados y disponibles en plazos razonables. La industria requiere planificación, energía, suelo, accesos, agilidad administrativa y mirada de largo plazo. Estos retos no son exclusivos de Sakana.
Navarra es una comunidad eminentemente industrial y debe seguir apostando por fortalecer su industria. En Sakana y en Navarra compartimos desafíos muy similares, especialmente en talento y competitividad. Necesitamos personas preparadas y empresas capaces de adaptarse. Por eso la digitalización y la innovación son imprescindibles. La digitalización es lo que garantiza que podamos seguir siendo competitivos. No se trata de tecnología por moda, sino de mejorar procesos y ganar eficiencia. La inteligencia artificial y la ciberseguridad también deben convertirse en herramientas prácticas para las pymes industriales. El Plan de Revitalización Industrial de Sakana recoge buena parte de estos retos. Ahora toca pasar del diagnóstico a la acción. Y para eso será necesaria la implicación de todos: empresas, instituciones, ayuntamientos, centros formativos y agentes locales. Nadie puede resolver por sí solo el futuro industrial del valle, pero todos tenemos una parte de responsabilidad. También las empresas debemos asumir la nuestra.
Debemos poner a las personas en el centro, cuidar a quienes trabajan con nosotros, mejorar la seguridad, reducir la siniestralidad laboral y crear condiciones que ayuden a reducir el absentismo. Competitividad y personas no son ideas contrarias. Una empresa competitiva también debe ser un buen lugar para trabajar, aprender y crecer. Nos queda, además, colaborar más entre empresas. Quizá en Sakana no hemos estado siempre demasiado acostumbrados a hacerlo. Pero en un mercado cada vez más competitivo y globalizado, colaborar ya no es una opción secundaria. Es una necesidad. La asamblea de AES dejó una conclusión clara: Sakana tiene motivos para confiar en su futuro industrial, pero no para confiarse. Tenemos empresas, profesionales, ubicación y capacidad de trabajo. Ahora necesitamos convertir todo eso en proyectos, inversiones, colaboración y oportunidades reales. El futuro dependerá de que todos asumamos nuestra parte y pasemos del diagnóstico a la acción.
Pedro Latorre Beroiz. Presidente de la Asociación de Empresas de Sakana