Opinión
"Menos mal que algunos de nuestros espabilados políticos, versados en el asunto nos van poniendo al día. Si no tenemos caja fuerte, pueden servirnos los radiadores"

Publicado el 04/06/2026 a las 05:00
Tras el apagón del año pasado, empezamos a recibir consejos para que si este vuelve a repetirse, nos coja bien preparados: con linternas, algún medio para poder hacernos un café o una tortilla y una radio de pilas para seguir conectados con el mundo. Servidora, que tuvo la intención de seguir estos consejos, se avergüenza de no haberlo cumplido todavía, pero lo hará.
Últimamente se nos dice que en previsión de otro apagón, aunque no sea tan general como el anterior, sería conveniente que todos tuviéramos en casa alguna pequeña cantidad de dinero en efectivo, para poder hacer la compra necesaria en el supermercado o la farmacia. Y nuestros consejeros tienen razón, porque un fallo en todos los ordenadores nacionales o provinciales sería terrible, si nos coge con el frigorífico vacío o sin paracetamol o betadine en el botiquín.
Sabio consejo lo del efectivo en casa, sí señor. Pero tras haber sumado el gasto realizado ayer mismo en la verdulería, la pescadería y la farmacia, me pregunté cuánto debería tener a mano para, digamos, una semana o quince días si el apagón se prolonga. Y me malicio que necesitaría tan respetable cantidad que sería preciso un buen escondite, por si amigos de lo ajeno si sienten tentados a entrar en nuestra casa, lo que también es un lío.
Menos mal que algunos de nuestros espabilados políticos, versados en el asunto nos van poniendo al día. Si no tenemos caja fuerte, pueden servirnos los radiadores, el compartimento de las pilas de la radio, o algún olvidado mueble de IKEA, como a ellos.
Tan agradecida me ha dejado su sabiduría que ya he renunciado a comprar una hermosa hogaza de pan para guardar el dinero en su interior, igual que hacían nuestras abuelas con el lomo adobado, cuando preparaban el companaje para que los hombres llevaran al campo, porque un hermoso radiador o guardapilas, aunque menos suculentos, parecen más seguros.