Opinión

"Quiero pensar que ha quedado por fin en el olvido la triste frase que le escuché a un presidente de Osasuna ya fallecido: 'Eso ni es fútbol, ni es femenino'. Cuánto se equivocaba"

20 años después de que Lagunak jugase la final de la Copa de la Reina las licencias femeninas se han multiplicado por 10 en Navarra

Las jugadoras de Lagunak celebran uno de sus goles en la final de la Copa de la Reina de 2006
AmpliarAmpliar
Las jugadoras de Lagunak celebran uno de sus goles en la final de la Copa de la Reina de 2006JAVIER SESMA
Las jugadoras de Lagunak celebran uno de sus goles en la final de la Copa de la Reina de 2006

CerrarCerrar

Íñigo González

Publicado el 30/05/2026 a las 05:00

Hubo un tiempo en el que las competiciones deportivas de mujeres las organizaban íntegramente hombres. Para lo poco bueno — la falta acuciante entonces de profesionales femeninos  — y, lo mucho malo, con el paternalismo rampante como principal exponente. Y en Navarra algo sabemos de eso. Porque hace 20 años un club, entonces referente del fútbol femenino, llegó a la final de la Copa de la Reina, el principal título de entonces. 

No era la primera vez para Lagunak; ya había disputado (y perdido) dos antes, pero sí había el runrún de que podía hacer historia. Allí estuvimos con Diario de Navarra y se rozó con los dedos. Pero hoy, echando la vista atrás recordando aquellos días, es inevitable que se me escape la risa. Por aquello de que más vale reír que llorar. 

Pónganse en situación: la final fue en un campo municipal de hierba artificial de un barrio deprimido de Valencia. Sin gradas (se montó una a prisa y corriendo aquel mismo día), a 30 grados, sin bar (con B) y sin televisión que lo retransmitiese. A una hora maravillosa: las 11.30 de un domingo, que al día siguiente había que trabajar. Las jugadoras y entrenadores, literalmente. Y la hinchada, también de récord: 600 personas. Y eso que la mitad viajó desde Navarra. Casi como los 91.553 espectadores del Barça-Real Madrid femenino de 2022. 

Por eso quiero pensar que aquello no podría repetirse así hoy, cuando las 300 licencias femeninas de 2006 en Navarra se han multiplicado por 10, hasta las 3.500. O los equipos: 30 en 4 categorías de entonces por los cerca de 200 ahora. Que hoy sería una fiesta, sí, como lo fue aquella, pero profesional. Y que quedó por fin en el olvido la triste frase que le escuché a un presidente de Osasuna ya fallecido: “Eso ni es fútbol, ni es femenino”. Qué equivocado estaba.

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora