El Rincón
El basta ya de los médicos
"La batalla de la Administración con los médicos especialistas ha entrado en un punto de ebullición inédito y va a hacer crecer las listas de espera"


Publicado el 02/05/2026 a las 17:06
Los médicos especialistas navarros le han dicho basta ya al Gobierno. Una gestión errática desde Salud en todos estos años y un error garrafal con el señalamiento a los profesionales con las listas de espera, han sido las espoletas que han colmado la paciencia y han desbordado el hartazgo. Y el Gobierno ha conseguido lo más difícil, unir a profesionales de muy diversas especialidades y hospitales para plantarse a la hora de hacer peonadas, el principal recurso para hacer bajar las listas de espera. El consejero Domínguez debiera hacer una dura autocrítica sobre cómo ha conseguido que todo un colectivo tan esencial como el de los médicos esté en pie de guerra contra él. Un enorme fracaso de gestión que no se arregla con apelaciones genéricas al diálogo. Exige cambios radicales y relevos.
Mucha marejada detrás. El goteo, o mejor dicho, la catarata de áreas médicas que expresan su protesta con cartas públicas llenas de nombres y apellidos, no deja de crecer. Trauma, Urgencias, unidades de Cirugías de todo tipo, Psiquiatría, Alergología, Ginecología, Urología, Geriatría, Medicina de familia y pediatría, etc... La lista habla sola. Varios cientos de especialistas básicos para el funcionamiento de Salud que se manifiestan hastiados. Hay mucha marejada detrás y viene de muy lejos . Y es cierto que se mezclan muchas cosas estos días. Incluida una huelga médica a nivel nacional, una negativa a la hora de hacer peonadas que no sólo es de Navarra (así están los anestesistas también en Euskadi al menos), reivindicaciones profesionales y económicas, los desaires del consejero a los profesionales, la falta de capacidad de diálogo que evidencia el haber llegado hasta aquí. También la escasez crónica de especialistas formados de los que echar mano y la rigidez de una Administración incapaz de buscar soluciones ágiles e imaginativas que trasciendan peajes burocráticos y que sirvan para atraer y retener el talento médico como ya están haciendo otras comunidades. Una suma vario pinta y enquistada de problemas y carencias que complica encontrar una solución sencilla. Lo evidente es que la batalla entre médicos especialistas y Administración sanitaria ha entrado en un punto de ebullición totalmente inédito. Y no sabemos hasta dónde va a escalar. Una cosa sí sabemos. Las listas de espera van a crecer. Hay que recordar que las peonadas (recurrir a las hora extras por la tarde de los médicos) es la solución a la que se agarró el Gobierno para aliviar las listas de espera, el mal crónico de nuestro sistema sanitario público y la principal fuente de quejas ciudadanas. Esas listas de espera que están detrás el deterioro en la percepción social de la calidad de nuestro sistema sanitario en Navarra.
Peonada, un parche roto. Las peonadas (dinero a quienes hagan horas extras de forma voluntaria para ver más pacientes) son una solución, más bien un parche, que fueron denostadas en su día por los mismos que luego la pusieron encima de la mesa cuanto les tocaba lidiar a ellos con el problema. Como no han logrado reducir las listas, ahora se cuestionan. Pero de muy malas formas y con el foco en Traumatología, que es la lista que más crece. Ahí hemos tocado fondo. Los médicos, con su jefe a la cabeza, se han sentido señalados y cuestionados por el Gobierno y se han revuelto públicamente, negándose a hacer horas extras. Algo así, como, ponemos de nuestra parte ¿y encima nos señaláis como los culpables? El efecto simpatía ha sido inmediato, y va recorriendo todas las plantas hospitalarias y especialidades médicas con la fuerza de una descarga eléctrica.
Los pacientes, los paganos. El Gobierno, hasta ahora, ha sido incapaz de detener o encauzar este profundo malestar. El Ejecutivo socialista ha hecho piña con el consejero de Geroa Bai Fernando Domínguez, que llegó lleno de buenas intenciones, y ve cómo su programa no sólo se ha desinflado sino que encuentra un rechazo frontal. Ojo, eso no quiere indicar que no haya razones en sus argumentos ni mejoras en la gestión detectadas en las auditorías internas. Lo que indica es que no ha sido capaz de explicarlas ni de consensuarlas. No se puede buscar mejorar la Sanidad pública con todo el colectivo de médicos en contra. Y eso es lo que tenemos. Una situación que se vuelve insostenible desde el lado de los pacientes, la parte más débil y vital aquí. No pueden ser los paganos de tanto conflicto. Ni deben costear los platos rotos de la incapacidad del Gobierno y de las huelgas. Urge encontrar salidas.