Opinión
"Todos tenemos derecho a publicar un libro, abajo pues el elitismo. Aunque luego el libro no lo compre nadie"
"Hoy un libro enseguida no vale nada. Se encuentran en el contenedor. Se dejan en la calle"

Actualizado el 23/02/2026 a las 08:24
Leo que prácticamente el 50% de los libros que se publican no venden ni un solo ejemplar. Sólo el 4,5% vende más de 100 ejemplares. Las editoriales siguen este ritmo para llenar mesas de novedades, pero es una bulimia sin sentido. Un esfuerzo baldío. Una especie de estafa piramidal. Hace poco fue noticia una presentación de un libro a la que sólo fue el autor. Eso creó un gran impacto en redes y su obra comenzó a venderse. Eso es lo que rige el mercado del libro: la notoriedad, que el autor sea conocido, que lleve boina o salga en la tele, que cuente con un gran lanzamiento. De vez en cuando que sea un caso simpático, como el de la sala vacía. En las librerías se ven cajas de libros por abrir, implorantes, que a veces no salen a la luz, o puede que su vida sea tan breve como una mariposa. Unos pocos días en la balda, junto a sus competidores, todos apretados, expectantes, y luego de vuelta al almacén, vencidos por las grandes pilas de novedades que juegan en división de honor.
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Escribir ha perdido lustre, no es cool. Puede que pronto la IA escriba el libro y luego un famoso ponga su firma como antes se valían de los llamados negros. Hoy un libro enseguida no vale nada. Se encuentran en el contenedor. Se dejan en la calle. Escribir un libro ya no es una tarea costosa al alcance de pocos, sino un derecho democrático. Puede que el lector vocacional, el que busca lo bueno, se las arregle ya por otras vías. Que sea miembro de una sociedad secreta donde se comunique lo que vale la pena, dentro de este bosque saturado de títulos. Que opte por huir al pasado, a las obras notables que ofrecen el auténtico viaje, más que cualquier destino exótico. Que descienda al infierno de Dante para escapar de tanta novela negra. Nuestra época vive de la inflación de derechos, que no dejan de ampliarse, como una mancha de aceite. Reina la idea de que todo es posible. Todos tenemos derecho a publicar un libro, abajo pues el elitismo. Aunque luego el libro no lo compre nadie, pues el mundo, es sabido, está lleno de ingratos y ya no hay mucho tiempo para leer.