Opinión

"Navarra ante el reto de la escasez de talento: migración, empleo y competitividad"

thumb

Javier Iradiel

Actualizado el 12/02/2026 a las 23:52

Que Navarra tiene dificultades para cubrir determinados puestos de trabajo ya no es una percepción: es una realidad contrastada por las empresas y avalada por los datos. La escasez de talento, impulsada por el descenso sostenido de la natalidad y el envejecimiento poblacional, la aparición de nuevas competencias profesionales y la brecha entre oferta y demanda, entre otros factores, se ha convertido en uno de los principales obstáculos para sostener y mejorar la competitividad del tejido empresarial. Y todo indica que no se trata de un problema coyuntural, sino estructural. Informes y estudios demográficos indican que Europa podría necesitar hasta 60 millones de inmigrantes para el año 2050 para mantener su Estado del Bienestar y compensar el desequilibrio demográfico o la baja natalidad. Ambos factores hacen imprescindible recurrir a la inmigración como parte de la solución. No es solo una cuestión de números, sino de sostenibilidad económica y social. España, y en particular Navarra, no es ajena a esta realidad. Desde la reactivación económica tras la crisis sanitaria, numerosas empresas nos han trasladado su dificultad para encontrar profesionales en sectores muy diversos. En un análisis realizado por CEN en 2023 identificamos 3.479 puestos de difícil cobertura en la Comunidad foral, repartidos en 14 sectores y 54 ocupaciones. Detrás de estas cifras hay proyectos que se retrasan, inversiones que se cuestionan y oportunidades de crecimiento que se pierden. 

Ante esta situación, desde la Confederación Empresarial Navarra venimos impulsado en los últimos años distintas iniciativas para acercar oferta y demanda. Las experiencias más exitosas han sido aquellas en las que hemos incorporado a personas migrantes al mercado laboral ordinario, ya sea mediante el arraigo por formación para quienes se encuentran en situación irregular, o a través de itinerarios de empleabilidad vinculados a ofertas concretas para personas acogidas en el sistema asistencial público. Estas fórmulas han demostrado que es posible, con acompañamiento y coordinación, transformar un reto social en una oportunidad económica, con efectos positivos para todas las partes. En paralelo, desde CEN, estamos ayudando cada vez a más empresas a utilizar las vías legales existentes para traer trabajadores desde el exterior. Sin embargo, estos mecanismos resultan complejos administrativamente, lentos y costosos, lo que limita en gran parte su efectividad. La consecuencia es un cuello de botella que frena la capacidad de respuesta de las empresas ante un mercado cada vez más exigente. Por ello, desde el ámbito empresarial queremos trasladar la necesidad de que los poderes públicos asuman un liderazgo claro en política migratoria, con una visión a largo plazo y orientada al empleo. 

No basta con gestionar fronteras: es imprescindible diseñar estrategias de acogida, formación e integración que permitan aprovechar el potencial de quienes quieren trabajar y contribuir. En este contexto, la propuesta de regularización de personas inmigrantes que ha anunciado recientemente el gobierno ha generado en el ámbito empresarial cierta controversia, ya que, compartimos el diagnóstico de fondo -la necesidad urgente de mano de obra-, pero reclamamos que estas medidas se construyan desde el consenso político y con criterios ligados al empleo. Una regularización asociada a un contrato de trabajo podría resultar más eficaz y socialmente más asumible. Navarra se encuentra ante una encrucijada que marcará su rumbo económico en los próximos años. O asume, con realismo y valentía, que la escasez de talento es ya un condicionante estructural de su competitividad, o corre el riesgo de ver cómo se erosionan su tejido productivo, su capacidad de atraer inversión y su posición en los mercados. Desde nuestra óptica empresarial, la conclusión es clara: la migración no puede seguir tratándose como un debate ideológico, sino como una política económica de primer orden. Navarra ha demostrado históricamente capacidad para adaptarse a los cambios. Hoy vuelve a estar llamada a hacerlo. Entender la migración como una aliada, y no como una amenaza, es un paso imprescindible para sostener el crecimiento, preservar el estado del bienestar y garantizar que nuestras empresas sigan siendo motor de progreso. El tiempo de los diagnósticos ya pasó: ahora toca convertir las palabras en decisiones.

Javier Iradiel Ibáñez. Responsable de Talento y Empleo de la Confederación Empresarial Navarra.

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora