Opinión
Alquileres, mentiras y estadísticas

Publicado el 12/02/2026 a las 05:00
Ha habido recientemente una polémica nacional con la presentación de los resultados de la ley de los controles de precios de los alquileres en Navarra. Todo empezó con la presentación de los resultados por parte de la consejera de vivienda. La queja metodológica tiene que ver con que ha comparado trimestralmente el precio de los alquileres con los resultados anuales de la cantidad de pisos que se ofrecen en alquiler. Y eso no está bien, entre otras cosas, porque debería haber presentado los resultados comparados usando los mismos periodos de la muestra de estudio.
Comparar trimestres tiene el riesgo de la estacionalidad de los datos. Si comparamos el consumo de helados con los ataques de tiburón veremos que coinciden en verano, pero a ningún político se le ha ocurrido prohibir el consumo de helados para evitar los ataques de tiburón. Hay correlación entre ambos resultados, pero no causalidad. Otro aspecto importante es ofrecer datos de la media de toda Navarra. En clase les suelo decir que la media es mentirosa porque si entra Amancio Ortega en el aula y calculamos la media de renta per cápita el dato dirá que todos somos multimillonarios. En el tema de los alquileres otro error metodológico es meter toda Navarra en el mismo saco. A ver, 700 euros de alquiler en un pueblo es caro, pero en Pamplona no hay oferta a ese precio.
Como decía Mark Twain atribuyendo la frase al político británico Benjamin Disraeli “Hay tres clases de mentiras; las mentiras, las malditas mentiras y las estadísticas”.
Hace diez años impartía una asignatura llamada “estrategia de productos y precios” parece bastante lógico que el diseño de productos tiene miga, pero ¿los precios? Al final algo es caro o barato, y poco más. Pues no, preparar esta asignatura me hizo aprender sobre la importancia de los precios en una economía de mercado. Por ejemplo que los precios son descubrimiento. Me explico: imaginemos que vamos al cine y vemos una imagen de un caballo que está con las cuatro patas en el aire, sin tocar el suelo. Todos diríamos que esa foto está mal porque los caballos no vuelan. Pero claro, si alguien le da al “Play” veremos como las patas del animal van sucesivamente tocando el suelo y nos daremos cuenta de que el caballo trota al galope. Lo mismo ocurre con los precios en los equilibrios de oferta y demanda. En algún momento se producen desajustes, y la oferta no se encuentra con la demanda si le hacemos una foto en ese momento. Y vendrá un político a martillear de un lado y de otro para juntarlas. Pero si dejamos que la economía evolucione veremos cómo van tocándose y uniéndose las decisiones de unos y otros para ir logrando equilibrios en movimiento. En un mercado como el del alquiler las señales que dan los precios altos a la oferta es que hay ganancia y por lo tanto todos nos pondremos a producir pisos en alquiler. Ahora va el ejemplo de Azagra, cuando yo era muete veía como si un año se había pagado muy bien la patata, al año siguiente se ponían todos mis vecinos a sembrar patata y ¿qué pasaba? Pues que si venía buena cosecha la patata no valía casi nada. Esto pasa igual con los precios baratos, como no hay ganancia nadie siembra patata y el que siembra al año siguiente puede que la venda muy cara.
El mercado no es ideología, es información. El problema de algunos políticos es que castran la transmisión de dicha información. Al cortar las señales que emiten los precios en la economía provocan que no reaccionemos a sus fluctuaciones para compensarlas. El conocimiento de las necesidades de la población está disperso. Si un planificador central tiene que poner los precios ¿Qué precio le pondrá a los zapatos este invierno? Los precios son mensajes comprimidos de si faltan o sobran zapatos, a qué precios y con qué características. Si el Estado decide los precios rompe la señal que estamos mandando todos con nuestras decisiones de compra. A este paso que vamos estos políticos van a inventar el sistema de precios de la URSS.
Carlos Medrano Sola es economista www.carlosmedranosola.com