Opinión
Basta de convertir la esperanza de los migrantes en un negocio
"La regularización extraordinaria no puede convertirse en un negocio del miedo. Debe ser un proceso limpio, transparente y justo. Debe ser una oportunidad real, no una trampa"

Publicado el 08/02/2026 a las 05:00
En Navarra estamos a las puertas de una regularización extraordinaria que puede cambiar la vida de miles de personas. Una oportunidad histórica. Una puerta que muchos llevan años esperando. Pero, en lugar de celebrarlo como un avance social, estamos viendo cómo se convierte en un caldo de cultivo para el abuso, la desinformación y el oportunismo. Lo digo con claridad porque lo veo cada día: se están aprovechando de la gente. En las últimas semanas han aparecido páginas web improvisadas, blogs sospechosos, “asesores” que nadie conoce, intermediarios que prometen milagros y hasta supuestos abogados que jamás han trabajado en extranjería y que ahora, de repente, se presentan como expertos. Algunos incluso suplantan identidades profesionales. Otros cobran por trámites que son gratuitos. Y muchos juegan con la ilusión de personas que llevan años esperando una oportunidad para vivir sin miedo. Esto no es un error administrativo. Esto es un abuso. Y es hora de decirlo alto y claro. Las personas migrantes no son un mercado. No son una oportunidad de negocio. No son clientes desesperados a los que venderles humo.
Son vecinos, trabajadores, familias enteras que sostienen sectores enteros de nuestra economía y que merecen respeto, información veraz y un trato digno. Mientras tanto, los servicios públicos están desbordados. La Oficina de Extranjería acumula retrasos de más de seis meses en renovaciones, arraigos y autorizaciones. Las mafias de las citas siguen operando sin pudor, cobrando por algo que debería ser accesible para todos. Y el Servicio de Atención y Asesoramiento en materia de Extranjería no tiene manos suficientes para atender la avalancha de consultas que ya está llegando. Si no reforzamos estos servicios ya, la regularización extraordinaria corre el riesgo de convertirse en un caos. Y en ese caos, siempre pierden los mismos: los más vulnerables.
Por eso, desde la experiencia y desde la indignación, digo lo siguiente:
- El Gobierno de Navarra debe reforzar de inmediato las plantillas del Servicio de Atención en Extranjería.
- La Delegación del Gobierno debe ampliar recursos en la Oficina de Extranjería para evitar colapsos y retrasos injustificables.
- Las instituciones deben lanzar campañas oficiales de información, claras y en varios idiomas, para cortar de raíz la desinformación.
- Y hay que actuar contra quienes se aprovechan de la necesidad ajena: mafias de citas, falsos asesores, suplantadores y oportunistas.
La regularización extraordinaria no puede convertirse en un negocio del miedo. Debe ser un proceso limpio, transparente y justo. Debe ser una oportunidad real, no una trampa. Navarra tiene la capacidad, la experiencia y la responsabilidad de hacerlo bien. Lo que falta ahora es valentía política y rapidez. Porque mientras debatimos, hay miles de personas que siguen esperando, confiando y, sobre todo, soñando con algo tan básico como vivir sin miedo.
Mohamed Amnay. Coordinador de la Plataforma de Marroquíes en Navarra.
