Opinión
Las trampas de una noticia ilusoria
"Es obligado sospechar de un informe que comienza por las conclusiones pues induce a evitar examinar los datos y comprobar si tal conclusión es tan positiva como se pretende retratar"

Actualizado el 07/02/2026 a las 00:21
La consejera de vivienda anunció de forma triunfante en rueda de prensa que el precio de los contratos de alquiler “marcan una tendencia a la baja” desde que entraron en vigor las zonas tensionadas. En primer lugar, es obligado sospechar de un informe que comienza por las conclusiones pues induce a evitar examinar los datos y comprobar si tal conclusión es tan positiva como se pretende retratar. Y si consultamos los datos que el propio informe del gobierno contiene, comprobamos que la pretendida conclusión persigue forzar una noticia errónea y tramposa. Veamos.
La normativa de zonas tensionadas se aprueba a finales de 2024, pero no es operativa hasta julio de 2025, que es la fecha en la que mediante orden foral se culmina el proceso definiendo los municipios afectados por la limitación de precios. ¿Qué ocurre en esos seis meses? Ocurre que los arrendadores ante la inminente entrada en vigor se apresuran a formalizar los contratos de alquiler y renegociar al alza las rentas a cobrar. Este hecho lo prueba el dato de que en ese semestre el número de contratos aumenta y también el precio del alquiler alcanza máximos en víspera de aplicarse la normativa de zonas tensionadas.
Ahí va la primera trampa, el gobierno toma como referencia ese máximo histórico del precio del alquiler provocado por la próxima limitación de precios a cobrar y a partir de ahí concluye de forma simple que en muy pocos meses desciende el precio. Una conclusión forzada e incompleta, pues olvida esa circunstancia que, de manera intencionada, no se ha tenido en cuenta. Viene a ser parecido al efecto que producían los anunciados incrementos de precios de carburantes y las colas de vehículos en las gasolineras llenando los depósitos. Las ventas de combustible en ese momento se incrementan de manera puntual y anómala. Pero lo más grave y lo que esconden las auto celebradas conclusiones del gobierno de Navarra es lo que está sucediendo con la oferta de contratos de alquiler desde que pusieron en marcha las limitaciones de zonas tensionadas. Desde ese mes de julio, los contratos de alquiler en los municipios afectados han descendido nada menos que un 44%, al caer desde los 1.204 contratos en el segundo trimestre hasta los 672 a finales de este año.
La situación es más grave al comprobar con los datos del gobierno que en la menguante oferta de alquiler, y tal como advertimos desde UPN, ha aumentado la proporción de contratos de alquiler de temporada (estudiantes, contratos temporales…) en detrimento del “alquiler para vivir”. El número de viviendas de temporada se ha incrementado un 127% entre los años 2024 y 2025. Con lo cual, ahora sí procede extraer las conclusiones ciertas: El precio medio del alquiler ha descendido escasamente de forma engañosa como consecuencia del efecto burbuja provocado por la proximidad de la aplicación de limitación de precios y zonas tensionadas.
La oferta de alquiler está descendiendo de manera extrema tras la entrada en vigor de la normativa de mercado tensionado. Los arrendadores “huyen” del alquiler residencial y buscan “refugio” en el de temporada, con menos limitaciones de plazos y precios. El acceso a la vivienda de alquiler se ha complicado de manera desbordante pues la tendencia a la baja continúa. Ese acceso aún es más difícil para personas jóvenes o con menos poder adquisitivo pues la escasa oferta disponible se agota tras acceder los inquilinos con mayores ingresos y mejor estabilidad laboral. Y la última conclusión, es a la vista de ello, el gobierno debería abstenerse de engañar forzando noticias para ocultar esta preocupante realidad.
Juan Luis Sánchez de Muniáin. Parlamentario foral por UPN