Opinión
Maduro askatu
No hay que explicar que Trump es un patán y un ególatra, pero nadie discute que la situación en Venezuela es hoy mejor que hace un mes

Actualizado el 14/01/2026 a las 23:36
Pamplona tiene cosas divertidas. Resulta que durante 25 años de Chavismo ha habido en Venezuela decenas de miles de presos políticos que han sido torturados por el régimen, muchos de ellos se han caído misteriosamente “ por la ventana” y otros han tenido que salir del país antes de que los asesinaran, pero la primera pintada que hemos visto sobre el tema en Pamplona ha sido una reclamando la libertad de Maduro dos días después de haber sido capturado. “Maduro Askatu”.
La izquierda (política, mediática y social) española, navarra y vasca no movió un dedo incluso cuando Maduro robó las elecciones de 2023. Tampoco escuché ni presencié las manifestaciones cuando, bajo la Presidencia de Obama, tropas de élite americanas entraron en Pakistan (sin conocimiento de este país) y mataron a Bin Laden, a sus guardianes y a parte de su familia, para arrojar luego su cadáver al Océano Indico. Ni juicio, ni abogado, ni fiscal, ni nada de nada. Pero era Obama, que nos caía bien.
Que Trump es un patán y un ególatra no me lo tiene que explicar nadie, pero creo que nadie discute que la situación en Venezuela es hoy mejor que hace un mes. El día 8 de Enero, y gracias a la intervención americana fueron liberados más de un millar de presos políticos en Venezuela, varios de ellos españoles. Maduro, a diferencia de Bin Laden, va a ser juzgado en Nueva York en uno de los sistemas más garantistas del mundo y con un abogado defensor de primera línea.
“Es que Trump lo ha hecho por el Petróleo”. No lo niega, y si por el camino captura a un dictador asesino, bienvenido sea. Está más que demostrado que la única manera de llevar prosperidad a Venezuela es que empresas extranjeras exploten sus riquezas, invirtiendo dinero billones en las infraestructuras y generando allí puestos de trabajo de calidad ¿Que las empresas quieren ganar dinero? Por supuesto, pero así generarán riqueza allí donde estén. ¿Qué quieren las empresas para invertir? Seguridad jurídica y que no les expropien por tercera vez. Solo así dejará de emigrar la gente buscando otra vida. La otra alternativa, la de la nacionalización y el socialismo, ha traído lo que ha traído.
Somos muy dados a explicar cosas a quienes las sufren en primera persona. Porque nosotros “sí que sabemos lo que pasa en Venezuela” y no el pobre currela que tuvo que salir de allí al experimentar el segundo secuestro exprés de su hijo. Desde mi desconocimiento, no conozco a un solo venezolano que no se haya alegrado por la detención de Maduro. Pero que sabrán ellos, los venezolanos, de Venezuela. Ahora vamos los progres españoles a explicarles qué es bueno y qué es malo para su país.
Álvaro Bañón Irujo es economista