Opinión
"No es que determinados políticos insulten la inteligencia del personal, es que han pasado al insulto directamente"
"Es escuchar a Ione Belarra llamar sanguijuelas a los rentistas e imaginarse a los caseros a punta de navaja cobrando la mensualidad a los inquilinos"


Publicado el 14/01/2026 a las 17:21
Esta el nivel de la política española alcanzando unos decibelios más propios de trifulcas tabernarias que de la mínima altura que cabría exigir a cualquier representante público. Y eso que la mayoría vienen estudiados. No es que determinados políticos insulten la inteligencia del personal, es que han pasado al insulto directamente. Es un desbarre y una incontinencia verbal como cuesta recordar. Lo que sea por copar unos minutos de telediario o arrancar un tuit viral. Polariza, que algo queda. La secretaria general de Podemos, la navarra Ione Belarra, no está conforme con las políticas de vivienda que ha planteado Pedro Sánchez. Allá ella. Pero para explicar su posición, o como se llame, se ha pasado, otra vez, siete pueblos. Dice Belarra que lo que quiere Sánchez es “hacerles aún más regalos fiscales a los caseros, a los rentistas”. Y sigue.
“Los rentistas son personas que básicamente viven de no hacer nada. Son auténticas sanguijuelas (literal) que viven de extraerle el dinero del salario a quienes les pagan el alquiler, a quienes con el sudor de su frente tienen que ganar un salario al mes”. Todo ello dicho en el Congreso de los Diputados. Que es escuchar a Ione Belarra e imaginarse a los caseros a punta de navaja cobrando la mensualidad... O sea, que si tienes una vivienda que has tenido la suerte de heredar y con el alquiler pagas la universidad de tus hijos, eres una sanguijuela; si tienes un apartamento que alquilas para completar tu ínfima pensión eres una sanguijuela... Basta ya de clichés y de creer que el que tiene un piso en propiedad es un bulto facha y sospechoso. La mayoría tiene lo que tiene fruto de su trabajo y su esfuerzo. De sus méritos vaya. Pero a Belarra le importa un bledo. Es más fácil tirar de manual populista y faltar por faltar. Se está poniendo morada.