Opinión
Con Ucrania, ahora y después
"La explicación completa del compromiso de España para garantizar un alto el fuego es el primer paso para obtener el apoyo del Parlamento"

Actualizado el 08/01/2026 a las 11:48
La guerra desatada por Vladímir Putin para apoderarse de Ucrania cumplirá pronto cuatro años. Pero en realidad el intento de Rusia de terminar con la soberanía e integridad del país vecino arrancó en 2014, con la anexión ilegal de Crimea y la ocupación parcial del Donbás, territorio que todavía hoy se obstina en reclamar como propio. Desde el 24 de febrero de 2022, los ucranianos luchan por su supervivencia y por la de la Europa en la que aspiran a integrarse y que el Kremlin busca controlar. Ahora que el respaldo de Estados Unidos se ha vuelto limitado e inestable, el esfuerzo sostenido de la mayoría de los países miembros de la Unión Europea mantiene a Kiev en disposición de seguir plantando cara a un enemigo despiadado. Pero a un terrible coste en vidas y sufrimiento de sus ciudadanos y su economía.
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El encuentro de este martes en París llegaba precedido por una interminable serie de reuniones entre Ucrania y EE UU con un objetivo paradójico: el de asegurar que los ucranianos no serán atacados por Rusia en el futuro, cuando todavía la agresión con drones y misiles devasta sus ciudades casi cada noche. El compromiso alcanzado en la capital francesa por los 35 países de la Coalición de Voluntarios incluye garantías de seguridad para proteger a Ucrania después de un alto el fuego; entre ellas, la presencia de tropas sobre el terreno. Un mensaje contundente que llega a Moscú casi a la vez que la incautación por fuerzas estadounidenses del petrolero ‘fantasma’ que escapó del cerco en Venezuela y cambió la bandera iraní por la rusa. El envío de un submarino para blindar el carguero no evitó a Putin verse humillado ante el mundo al perder, siquiera por un momento, el favor de la Casa Blanca. Como miembro de la Coalición de Voluntarios, España está dispuesta a contribuir a las garantías de seguridad para Ucrania, en el marco de su pertenencia a la UE y a la OTAN. Una voluntad que necesita el máximo consenso en el Parlamento. Y para ello el Ejecutivo debe ofrecer una explicación completa cuanto antes a los representantes de los ciudadanos.