Opinión
Extremadura, en clave nacional

Publicado el 29/12/2025 a las 05:00
Al día sigas elecciones del 21 D para la Asamblea de Extremadura pueden tener varias lecturas a la vista de sus resultados. Pero la más relevante es que el cuerpo electoral extremeño ha propinado un duro castigo a las tropelías que el PSOE y su entorno están cometiendo en su acción política desde que renovó un Gobierno contra natura en noviembre de 2023. Seguramente para justificar la debacle electoral, consistente en bajar un 14% en porcentaje de voto (de casi el 40% al 26%) y perder 10 escaños, 18 frente a los 28 de hace dos años, muestra que no se trata de un resbalón producido por un mal cartel electoral, el “amigo” Miguel Ángel Gallardo, elegido por Sánchez como protector de su hermanísimo David, el músico, y que debería dimitir sin solución de continuidad, cosa que de momento no ha hecho. El tiempo de manejar Extremadura como un cortijo del PSOE ha concluido. Sánchez a la vista del nombramiento de Milagros Tolón, ex delegada de gobierno en Castilla-La Mancha y adversaria de García Page como ministra de educación, lo demuestra. ¡Vaya dúo, el de la nueva ministra y la ex alcaldesa de Gandía, Morant!, para dirigir la Universidad y la educación en nuestro País, ¡Así vamos!. Los resultados para María Guardiola son relativamente buenos, más allá del júbilo por haber mantenido los resultados de 2023 mejorando en porcentaje de voto al pasar de un 38,78% a un 42,80% y obtener un escaño más, 29. lo que le permite augurar que será investida presidenta aunque con el peaje que deberá pagar a a VOX.
La formación de Abascal es una de las triunfadoras de la noche electoral del 21 D. Ha obtenido un resultado extraordinario al subir 7 puntos desde el 10% de 2023 al 17%, mejorando en 6 escaños su resultado anterior, al obtener 11 asientos en la Asamblea de Extremadura. Guste o no es la realidad
La izquierda populista de Irene de Migel (Unidas Podemos) ha mejorado sus resultados al obtener casi un 4% más mas, el 10,1 % y subir 3 escaños de 4 a 7. El buen resultado no deja de arrojar el declive de una formación que no puede ser alternativa al socialismo de Sánchez, pues recoge en términos muy limitados al votante cabreado del PSOE. Seguramente los electores de dicha formación se han abstenido, como acredita que la participación ha bajado 9,8 puntos, al alcanzar solo un 62,70 % frente al 72,5% de 2023.
Las elecciones en Extremadura se han celebrado en clave electoral nacional. Puede que los resultados sean mejores para el PP nacional que para la candidata Guardiola, sin ocultar su éxito, algo agridulce pues pensaba sacar un par de escaños más. Pero ha cumplido y marca para las próximas elecciones autonómicas en Aragón el 8 de febrero y más adelante Castilla-León y Andalucia el camino, que será la purga de Benito para Sánchez.
España se parece cada vez más electoralmente a Alemania donde es raro el año en que los diversos Länder no celebran elecciones como anticipo de las federales. El dilema para Feijóo es qué estrategia seguir. Si posibilita como hizo erróneamente en 2023, que cada Comunidad elija la pareja de baile para su gobierno o por el contrario pergeña una estrategia nacional en la que la definición de un programa claro y preciso que pueda marcar las líneas rojas si tiene que entenderse con VOX, sea la clave. Es el principal reto para el candidato a Presidente. Si duda o no acierta, el marrullero de Sánchez demacrado como está o no, lo aprovechará, diciendo que viene la CEDA como en la II República o que el fascismo esta ya aquí y pretenderá abanderar el “no pasaran”.
Manuel Pulido Quecedo es abogado y Doctor en Derecho.