Análisis
Credibilidad, divino tesoro


Publicado el 21/11/2025 a las 05:00
En mayo de 2018 un secretario de organización del PSOE subió a la tribuna del Congreso de los Diputados para defender la moción de censura que su partido presentaba a Mariano Rajoy. Su intervención fue interrumpida en diversas ocasiones por los aplausos de sus compañeros de partido, Pedro Sánchez entre otros. “Nosotros no tenemos ningún cargo público al que decirle que se vaya porque ya lo ha hecho. Nosotros tenemos un código ético y no tenemos que cesar a nadie en diferido”, destacó. “Los españoles no podemos tolerar ni la corrupción ni la indecencia como si fueran algo normal. La decencia debe ser algo esencial, no accesorio”, enfatizó. Hace ahora un año, un secretario de organización del PSOE subió a la tribuna del Congreso del PSOE, celebrado en Sevilla. En su camino al atril se abrazó efusivamente con Pedro Sánchez, la vicepresidenta Montero o la ministra Elma Saiz. “Hay una industria de odio generando fango, ruido, bilis sin parar con el objetivo de generar el caos”, denunció vehemente. “Tergiversan declaraciones, generan bulos, manipulan imágenes, son las mismas mentiras de siempre, pero propagadas rápidamente incluso en sede judicial”. Para el secretario de organización del PSOE que tan coherentemente habló en el Congreso de los Diputados, el fiscal Anticorrupción acaba de pedir 24 años de cárcel por el ‘caso de las mascarillas’. Todo parece indicar que sumará alguna otra petición por el caso del triple nombre: Koldo, Cerdán y el suyo propio, Ábalos. Por cierto, en contra de lo dicho por él mismo, sigue siendo diputado, a pesar de todo. El secretario de organización del PSOE que tan vehementemente y arropado fue reelegido como tal en Sevilla acaba de salir de prisión 142 días después. Dos informes de la UCO de la Guardia Civil, y aún falta un tercero, lo han sepultado en indicios de una presunta trama de cobro de comisiones ilegales en obra pública en el caso del triple nombre: Koldo, Ábalos y el suyo propio, Cerdán. El socialista navarro no ha cambiado su discurso. Al salir de la cárcel de Soto del Real declaró: “Hay muchas mentiras y manipulaciones que se están diciendo en torno a mi persona”. Credibilidad, divino tesoro.