Más presión política sobre los socialistas
"Los capítulos del ‘Caso Koldo-Ábalos-Cerdán’ se suceden y los escenarios en los que se dirime la actualidad varían con el foco puesto en Madrid y en la Comunidad foral"

Publicado el 19/10/2025 a las 05:00
La presión política crece sobre el partido socialista y los gobiernos nacional y navarro a medida que avanzan los capítulos del Caso Koldo-Ábalos-Cerdán. Los escenarios en los que se dirime la actualidad varían en Madrid y en la Comunidad foral. Esta semana se presentaban ante el juez del Supremo dos de los hombres que han formado parte del círculo íntimo del presidente Sánchez, el exministro Ábalos y su ex asesor Koldo García. Ambos se han acogido a su derecho a no declarar, pero no por ello han conseguido minimizar un ápice la contundencia de los indicios de delito que les sitúan como piezas clave de la presunta trama de corrupción, junto a Santos Cerdán. El navarro, otrora hombre clave del socialismo navarro y mano derecha de Sánchez, es el único que de momento continúa en prisión pese a sus tan continuas como desestimadas peticiones de excarcelación.
Y mientras en Madrid los protagonistas del caso no se han prodigado en declaraciones, en Navarra la puesta en marcha de la comisión parlamentaria que nació tras el estallido del caso Cerdán y que audita la adjudicación de obras públicas en la Comunidad en los últimos años, permitió escuchar por primera vez las prolijas explicaciones del presidente de la mesa de la duplicación de los túneles de Belate y del secretario de la misma. El primero, en el ojo del huracán desde las primeras informaciones que publicó este periódico de los votos particulares que suscitó la adjudicación (antes de que explotara el escándalo, conviene recordarlo), sostiene que él no fue el último en votar, y se pronunció contra el secretario y los letrados, en unas explicaciones poco convincentes. Mientras que, en su comparecencia, el letrado se ratificó en las irregularidades que denunció ante anticorrupción. Este es el panorama que jalona la vida política, y que tiene en la próxima comparecencia del presidente Sánchez en el Senado una verdadera piedra de toque. Porque Sánchez sabe que la oposición le está esperando, y que cada vez está más acorralado en un relato difícil de sostener. Mientras, la UCO de la Guardia Civil sigue con su trabajo.