Envido
En tiempos de lechugas que no son lechugas y chistorras que no son chistorras, Chivite lo tiene crudo
¿Qué teme ahora la presidenta? ¿La protege su partido como presidenta del Gobierno, como secretaria general o ya como próxima candidata electoral?


Publicado el 13/10/2025 a las 05:00
Debe de estar tan arrasado moralmente el PSN a raíz del estallido y la evolución del 'caso Koldo, Ábalos, Cerdán, Alzórriz, etcétera', debe de temer tanto qué otra sorpresa copará los titulares de mañana o pasado mañana y debe de dar tanto por perdida la batalla por convencer a la sociedad (intentarlo siquiera) de que aquí no ha ocurrido nada, que considera que la presencia de la presidenta foral y líder del partido en la comisión de investigación del Parlamento puede ser la gota que rebase el vaso. La negativa denota la debilidad socialista. Su 'Salvar a la soldado Chivite', paralelismo con el paracaidista Ryan de la película de Spielberg, no se sostiene en la cartelera.
"La estrategia de la derecha es tener la foto de Chivite entrando a la comisión", ha manifestado el portavoz de Contigo Navarra, Miguel Garrido, al que hay que agradecerle la sinceridad acerca del poco respeto con el que los partidos que componen el Gobierno y su satélite aliado, EH Bildu, encaran la comisión legislativa. La imagen, el efectismo, el envoltorio y lo frívolo de lo reputacional, por encima de dar y escuchar todas las explicaciones que sean necesarias y bucear en todos los datos y documentos que hagan falta. Parece no tratarse, sin embargo, de algo exclusivo de una orilla. Javier García, del PP, ha acusado a PSN, Bildu y Contigo Navarra de querer "difuminar la foto de la que es la única responsable de licitaciones como los túneles de Belate, María Chivite". La foto, esto es todo. Además de muy triste.
Por mucho ejercicio de transparencia que vendan practicar, los socialistas nunca han querido que Chivite se someta a las preguntas en la comisión navarra. Algo que alcanza el sinsentido cuando ha comparecido en el Senado, obligada por una mayoría parlamentaria contra la que el PSOE no puede hacer nada, y en comisiones ordinarias de la Cámara foral, obligada por la oposición. Entonces, ¿qué teme ahora la presidenta? ¿La protege su partido como presidenta del Gobierno, como secretaria general o ya como próxima candidata electoral? El conejo que han sacado los socialistas de la chistera, ellos agarrándole de una oreja y Bildu y Contigo de la otra, es que Chivite comparecerá, pero si también lo hacen las expresidentas Uxue Barkos (2015-2019) y Yolanda Barcina (2011-2015). ¡Tan-ta-ta-chán! Difícil identificar al ideólogo de la jugada maestra, si un PSN acorralado o una EH Bildu incapaz de responder sin balbuceos a por qué actúa como está actuando. ¿Contigo? Bien, gracias... Los años de inicio y fin de los mandatos presidenciales son importantes: Servinabar, la empresa de Antxon Alonso a la que los investigadores sitúan en el centro de la presunta trama corrupta, nació en 2015. En tiempos de lechugas que no son lechugas y chistorras que no son chistorras, Chivite, presidenta gracias al 'fontanero' Cerdán, lo va a tener crudo para colectivizar las salpicaduras. Al menos en lo referido a UPN.