Un castro así para Navarra

thumb

Víctor Manuel Arbeloa

Publicado el 06/10/2025 a las 05:00

El Castro-Museo de Viladonga, en un rincón pesquero de Galicia -Castro de Rei, a 23 kilómetros de Lugo-, que ocupa toda la corona de un monte de 550 m., es difícil de olvidar, incluso por quienes hemos visitado muchos yacimientos arqueológicos similares en toda España y fuera de ella. El recinto principal, conocido como croa (corona central), concentra las construcciones descubiertas hasta la fecha: viviendas, almacenes, corrales y espacios comunales, en barrios articulados por calles empedradas. Está protegido por varias murallas concéntricas y fosos defensivos, hoy bien arbolados, y sus antecastros o zonas de expansión. Habitado ya en los siglos II y I antes de nuestra Era, revela una intensa ocupación entre los siglos II y V después de Cristo. 

Verdadero arquetipo o modelo formal de castro, en una región riquísima en yacimientos arqueológicos, fue declarado por la Xunta de Galicia Bien de Interés Cultural con la categoría de Monumento el año 2009. Conocido desde comienzos del siglo XX, las campañas de excavación comenzaron el año 1971 y terminaron el año 2013, pero están previstas nuevas y continuas investigaciones en la misma “croa” y en los dos antecastros, así como la localización de la necrópolis correspondiente.

¿ERES SUSCRIPTOR? AQUÍ TIENES MÁS INFORMACIÓN SOBRE ESTE TEMA

Amplía la información sobre OPINIÓN en la edición e-paper de Diario de Navarra, disponible a diario para suscriptores de papel y PDF

El Museo del Castro de Viladonga, inaugurado en 1986, ampliado y renovado en 1991, 1994 y 2007, está situado junto a la muralla sudeste del oppidum y cumple una función clave en la conservación e interpretación de los materiales hallados en las excavaciones. En sus salas se exponen piezas principales, como cerámicas, adornos, monedas y utensilios de uso doméstico y agrícola. Cuenta con recursos digitales, visitas virtuales y reconstrucciones históricas, que ayudan a comprender la vida cotidiana del asentamiento prerromano y romano. En el edificio antiguo, además de la biblioteca y la sala de investigadores, están las áreas de restauración y conservación, documentación, investigación y reprografía. El almacén de fondos y materiales, un salón de actos y una sala con materiales de la comarca, donde se ofrece información sobre el Castro, el Museo y la cultura en la que se contextualiza el yacimiento. En el edificio nuevo se disponen tres grandes salas de exposición permanente, y un área interna para laboratorio de excavaciones y trabajos de campo, talleres didácticos, laboratorio de fotografía…

El éxito del Castro y del Museo ha sido sobre todo el haber hecho realidad la que fue su primera motivación: presentar gratuitamente “in situ” y dentro de un paraje natural a toda clase de público un castro señero, con el fin de estimular el interés por conservar y cultivar, como ciudadanos y comunidad, su memoria colectiva.

En Villadonga pensé y sigo pensando que algo así deberíamos tener en Navarra, sobre todo tras el ingente esfuerzo de impertérritos investigadores como José Javier Armendáriz o Juan Mari Martínez Txoperena, por dar a conocer algunos de nuestros primeros pobladores y fundadores de nuestras ciudades, villas y lugares. De la mano del primero he visitado no pocos de sus cientos de castros estudiados, algunos inaccesibles, otros ya borrados o casi borrados, algunos todavía bien visibles, accesibles y tentadores. Viendo su desconocimiento general, cuando no abandono, suelo escribir a los ayuntamientos respectivos animándoles a darlos a conocer. La mayoría ni responde. Algún que otro, como Mendavia, hace tiempo que colocaron varios paneles en los lugares precisos y llevan a cabo una gestión activa de su patrimonio.

Viladonga es un ejemplo para todos. Navarra, que puede mostrar dechados de construcciones romanas, como Andelo o la villa de Arellano, no tiene todavía su Viladonga. Unas “Eretas” en grande.

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora