Día del Farmacéutico: una profesión al servicio de la salud en Navarra
Desde el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Navarra y desde la Facultad de Farmacia y Nutrición de la UN queremos trasladar nuestro compromiso social y asistencial con los ciudadanos y destacar nuestra aportación al sistema navarro de salud. En colaboración con los demás profesionales sanitarios y con la Administración, trabajamos por la salud de los pacientes, que son la verdadera razón de ser de la profesión farmacéutica.

Publicado el 25/09/2025 a las 05:00
Cada 25 de septiembre, los edificios oficiales se iluminan de verde para conmemorar el Día Mundial del Farmacéutico, fecha en la que los farmacéuticos queremos poner en valor nuestro papel como profesionales sanitarios. Nuestra historia se remonta a pócimas y remedios que los antiguos boticarios medievales elaboraban a partir de plantas. Con el paso de los siglos, este conocimiento se fue especializando hasta ser reconocido oficialmente a partir del siglo XIX, cuando surgieron los estudios universitarios específicos y los colegios profesionales. Desde entonces, la profesión ha vivido una auténtica revolución: de elaborar los medicamentos en la rebotica a convertirse en un profesional sanitario centrado en el paciente y en su salud.
Pero nuestra labor va mucho más allá. Si seguimos el recorrido del medicamento desde su origen hasta el paciente, encontraremos farmacéuticos en todas las etapas. Mención obligatoria merece la industria farmacéutica, donde un gran número de farmacéuticos trabajan investigando nuevos medicamentos, gestionando su producción y garantizando su calidad y seguridad. Industria que, en Navarra, cuenta con una destacada representación. Tener una industria farmacéutica sólida en nuestra comunidad, más allá del motor de crecimiento económico que conlleva, es fundamental para proteger la salud de la población. El desabastecimiento de medicamentos, como vimos durante la pandemia o en contextos de inestabilidad geopolítica, pone de relieve la necesidad de que las autoridades apuesten decididamente por una industria farmacéutica propia, sostenible y estratégica, obviando políticas cortoplacistas que, al reducir los precios de forma excesiva, nos hacen depender de países lejanos y con escasas garantías de continuidad.
Una vez elaborado el medicamento, entra en juego la distribución farmacéutica, eslabón clave para transportarlo, en condiciones óptimas, a todas las farmacias de nuestra comunidad, siempre bajo la dirección técnica de un farmacéutico. Posteriormente, el medicamento se dispensa en la farmacia comunitaria, establecimiento sanitario donde los farmacéuticos garantizan que los pacientes reciben sus tratamientos de forma segura. Esto incluye la revisión o validación de recetas médicas para evitar errores, detectar duplicidades, contraindicaciones... —hago aquí un llamamiento a la Administración pública porque, para completar esta validación de forma óptima, es necesario facilitar el acceso a una parte de la historia clínica del paciente, siempre con su consentimiento—, la preparación de Sistemas Personalizados de Dosificación (SPD) o la elaboración de fórmulas magistrales. Destacar en este ámbito la farmacia rural, donde el farmacéutico es, en muchas ocasiones, el profesional sanitario más cercano y accesible, especialmente en zonas en riesgo de despoblación.
Añadir que las farmacias también velan por la salud de la comunidad, participando en campañas de educación sanitaria, programas de prevención y detección precoz de enfermedades, como el programa de detección precoz de VIH desarrollado conjuntamente con el Departamento de Salud, o en programas para la mejora de la adherencia terapéutica mediante SPDs, como el desarrollado en colaboración con el Departamento de Cohesión Territorial. Día a día, esta vertiente asistencial se consolida aumentando la oferta de servicios farmacéuticos a los ciudadanos.
Así mismo, en el ámbito hospitalario es fundamental el papel del farmacéutico. Tras especializarse vía FIR, el farmacéutico especialista en farmacia hospitalaria es clave para garantizar el uso seguro y racional de los medicamentos desde los Servicios de Farmacia Hospitalaria, presentes en todos los hospitales. Además de garantizar que cada paciente recibe puntualmente el medicamento que necesita, en dosis y forma adecuada, preparan tratamientos como la quimioterapia, la nutrición parenteral... Igualmente importante es su papel en centros sociosanitarios, donde gestionan y supervisan los tratamientos de personas en situación de especial vulnerabilidad.
En este mismo ámbito hospitalario encontramos otros perfiles como los farmacéuticos especialistas en análisis clínicos, microbiología, bioquímica, inmunología o radiofarmacia, que trabajan en los laboratorios hospitalarios detrás de cada analítica o tratamiento personalizado. Para conseguir que todo este engranaje funcione adecuadamente hay farmacéuticos desarrollando su labor en distintos servicios de la Administración. La atención primaria, el Instituto de Salud Pública y Laboral de Navarra, el Centro de Farmacovigilancia, o la Inspección Farmacéutica son ejemplo de ello.
Por último, citar a los farmacéuticos que se dedican a la docencia y a la investigación, garantes del conocimiento científico de la profesión y responsables de formar a las nuevas generaciones de farmacéuticos que darán respuesta a las necesidades sanitarias del presente y del futuro. En Navarra, es en la Facultad de Farmacia y Nutrición de la Universidad de Navarra donde se forma a estos profesionales y donde cada año se gradúan más de un centenar de farmacéuticos. Así, cada navarro cuenta con más de un farmacéutico velando por su salud, ya sea desde una botica en su barrio, desde un hospital o centro sanitario, desde la industria, desde un laboratorio, desde la distribución, desde la Administración o desde un aula. Profesionales sanitarios que, visibles o no, desempeñan un papel indispensable en el sistema sanitario navarro
Desde el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Navarra y desde la Facultad de Farmacia y Nutrición de la Universidad de Navarra queremos trasladar, en este Día Mundial del Farmacéutico, nuestro compromiso social y asistencial con los ciudadanos y destacar nuestra aportación al sistema navarro de salud. En colaboración con los demás profesionales sanitarios y con la Administración, trabajamos por la salud de los pacientes, que son la verdadera razón de ser de la profesión farmacéutica.
Idoya Beltrán Gárate. Secretaria de la Junta de Gobierno del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Navarra y profesora de la Facultad de Farmacia y Nutrición de la Universidad de Navarra.