Las víctimas están cansadas

Publicado el 24/09/2025 a las 17:05
El calendario trae todos los septiembres una cita agridulce en Leitza. Un acto en el que el amargor no disminuye con el tiempo. Se trata del aniversario del cobarde asesinato del cabo de la Guardia Civil Juan Carlos Beiro a manos de la banda terrorista ETA.
Han pasado 23 años de aquella pancarta-trampa cuya bomba segó la vida de un joven y el futuro de una familia, con su viuda, María José Rama, a la cabeza. Este miércoles ella misma ha anunciado que será la última vez que acuda al homenaje, pues el dolor y la decepción acumulada es ya demasiada.
Lamenta la viuda que los trámites hayan llevado a archivar la causa y que el calvario judicial le hace temer la ausencia de una condena a los asesinos de su marido. Si algo merecen las víctimas de la sinrazón etarra es memoria, justicia, dignidad y reparación, algo que no se conseguirá si las ruedas de la justicia sigue girando a una velocidad tan exasperantemente lenta.