"Quizá los estudiantes de Valdizarbe tendrían que animarse a plantar los árboles del futuro. No es cosa suya, desde luego, pero haría enrojecer los rostros de quienes debieran haberlo hecho hace tres años"

Actualizado el 10/09/2025 a las 23:05
Terrible tuvo que ser el dolor de los habitantes de Valdizarbe cuando en 2022 vieron cómo el fuego asolaba 10.000 hectáreas de su vegetación. Mayor todavía su consternación cuando tres años después ven que no se ha plantado un solo árbol en los lugares devastados por el incendio. ¿Dónde están la entidad o las personas que tendrían que encargarse de esto? ¿Se limitaron a hacer promesas de ayudas en breves fechas, como suele ocurrir siempre? Decepción es lo único que hoy sienten ante el abandono del Gobierno de las tierras negras que el fuego les dejó.
Y pensando en ellos estaba cuando vino a mi memoria la visita que realicé hace años al colegio Sagrados Corazones de Miranda de Ebro, porque allí me contaron que entre las actividades de los alumnos estaba la de repoblar un monte que conocieron sin arbolado. Por eso, cada uno de ellos, al llegar a 2º de Bachillerato y antes de salir del colegio, planta allí un árbol. Llenos de orgullo me señalaron el monte en el que ya se podía apreciar desde el lugar en que nos encontrábamos la labor de los chicos, por una línea de diferente tono que es lo que mostraban los árboles ya pujantes. Estos habían sido sembrados por ellos mismos en latas de cerveza rellenas de tierra, regados y mimados responsablemente hasta el momento de ser trasplantados. Y tiempo después, cada uno sentía el orgullo de saber que uno de los árboles del futuro bosque era suyo, que existía porque él lo había cuidado con esmero.
Quizá los estudiantes de Valdizarbe tendrían que animarse a hacer lo mismo. No es cosa suya, desde luego, pero haría enrojecer los rostros de quienes debieran haberlo hecho hace tres años. De haber sido así seguramente se vería ya esa línea de diferente tono que pude apreciar en Miranda, anunciando que ya asomaba lo que la tierra necesita: vida.