Cartas de los lectores
Ni un sólo árbol en la zona arrasada por los incendios de 2022


Publicado el 08/09/2025 a las 05:00
Como una réplica de la destrucción que dejaron las tropas napoleónicas en su regreso a Francia después de arrasar e incendiar los pueblos navarros, así quedaron los pobres campos y montes de Valdizarbe tras el gigantesco incendio que asoló más de 10.000 hectáreas en 2022. Han pasado ya tres largos años, desde que los habitantes de Valdizarbe vivimos en primera persona esa terrible experiencia que es presenciar un incendio cerca de tu casa y ver cómo se destruye todo lo que quieres y amas.
Durante estos tres años, hemos sido conscientes del absoluto abandono por parte de las administraciones de Navarra y del Estado en la defensa del patrimonio forestal de Navarra. Ni un humilde árbol se ha plantado en todo este tiempo. Solamente se han visto actuaciones en Arnotegui (Obanos) y en los montes de Legarda, cuando hace ya un tiempo quitaron y amontonaron algunos árboles quemados con una máquina y poco más. Sin embargo, la naturaleza, en un ejercicio de supervivencia ha ido reconstruyendo su vegetación natural con incipientes ramitas o rebrotes verdes, acabando por regenerar árboles enteros. No así las coníferas, que han quedado completamente destruidas.
Los habitantes de este valle no somos diferentes a los de otros lugares de España, que han padecido durante este fatídico mes de agosto incendios llamados ahora de “sexta generación”. Y por no ser diferentes, hemos echado en falta una mejor gestión del monte y otras labores de prevención como la limpieza del excesivo ramaje y enmarañamiento, que antaño eran acometidas por el pastoreo natural de cabras y ovejas. No pedimos la luna, solo queremos que comiencen plantando un solo árbol y luego ya vendrán los demás. ¡Es penoso ver el abandono que sufre una zona después de un incendio! ¡Qué dejación de responsabilidad! Me temo que próximamente lo sufrirán también en sus carnes los habitantes de Orense, de Castilla León y de otros lugares castigados este verano con estos incendios explosivos de gran destrucción.
Sería un acto de justicia medioambiental que con una ínfima parte del coste de esa obra faraónica que es el AVE (que, por cierto, da dolor de corazón ver cómo arrasan con los montes y campos de cultivo a su paso por los pueblos de Olcoz, Muruarte de Reta y Campanas) pudiesen reconstruir y plantar árboles en las zonas afectadas, y de esa forma podría comenzar a recuperarse el patrimonio forestal que hemos recibido como legado de nuestros antepasados.
Realmente es una lástima la poca atención que la clase política dedica a asuntos concernientes con el medioambiente, a excepción de los carriles bici por donde apenas nadie pasa y en los que se gastan ingentes cantidades de dinero, con actuaciones sobredimensionadas y costes elevadísimos. Es también destacable el poco interés que despierta en los políticos el mundo rural, una consecuencia directa del poco rédito electoral que para sus intereses tienen estas zonas deprimidas.
Valdizarbe, por ser paso de la Ruta Jacobea, así como por albergar en sus tierras bellos monumentos románicos que dan esplendor a este rico y fértil valle, ha quedado ensombrecido por esta desidia que desde la Administración se le ha dado a nuestro querido patrimonio forestal. Por todo ello pedimos que la recuperación y el mantenimiento de las zonas afectadas por incendios sean prioridad entre las actuaciones urgentes de nuestros políticos, y que comiencen por la muy noble tarea (que, por cierto, es una de las realizaciones más importantes que puede acometer un ser humano) de plantar un árbol. ¡Sí, un solo árbol!
Miguel A. Martínez Janáriz