Un sistema educativo bueno y eficaz
La educación es el pilar que mejor se ha adaptado a los cambios que ha demandado la etapa posterior a la crisis económica y la pandemia

Publicado el 05/09/2025 a las 05:00
Como habrán comprobado ustedes en este mismo medio, la noticia más relevante de la semana en la que estamos insertos no es, a mi juicio, el reinicio de la actividad política tras la pausa vacacional, sino la vuelta a las aulas de 116.123 alumnos, de la escuela infantil a la universidad, que se viene produciendo de forma escalonada estos días en Navarra. Reparen en el dato: casi uno de cada cinco navarros se encuentra escolarizado en alguno de los niveles educativos. El estado del bienestar del que nos hemos dotado en España y en Navarra con el esfuerzo de varias generaciones descansa básicamente en cuatro pilares: la sanidad, la educación, la seguridad social (pensiones) y los servicios sociales. Estos pilares garantizan un nivel básico de bienestar a los ciudadanos, proporcionando acceso a servicios esenciales y protección en diversas contingencias de la vida. No han sido pocos los embates que ha sufrido el sistema, pero la crisis económica primero y el impacto de la covid después asestaron dos duros golpes al modelo haciendo tambalear algunos de los niveles alcanzados.
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Si nos referimos a Navarra, la sanidad es el sector que peor ha sorteado la doble crisis, con las listas de espera como problema más candente. Mejor les ha ido a los servicios sociales, que parecen haberse adaptado mejor al cambio, pese a que no faltan los problemas en la gestión del día a día. Y, a mi juicio, es la educación el pilar más robusto y el que mejor se ha adaptado a los cambios necesarios que ha demandado la nueva etapa.
Que en este comienzo de curso las noticias sean los números de alumnos, la implantación de nuevos módulos o grados, el acceso a las plazas de los docentes y la inauguración del edificio de Ciencias de la Salud en la UPNA es la constatación de esa normalidad tanto tiempo ambicionada, sin que falten los problemas puntuales inherentes a un sector tan amplio y complejo. Todo esto no se ha conseguido en un día. Nuestro sistema educativo, de la educación infantil a la universidad, ha gozado de una estabilidad propiciada por los acuerdos de fondo durante décadas entre los dos grandes partidos, que aun con dificultades continúan vigentes hasta hoy. Si a eso se une una continuidad presupuestaria superior a la media española, un equilibrio en las redes pública y concertada —aunque con algunos desajustes que deberían solventarse—, una preocupación y cercanía en las familias por todo lo concerniente a la educación de sus hijos y unas plantillas de docentes preparados y en fase de estabilización y rejuvenecimiento, podemos entender las razones de la situación actual.
Y nos queda un elemento, el Gobierno de Navarra, en sus dos carteras, la de Educación y la de Universidad, al que responsabilizamos de casi todo, para bien y para mal. Como habitualmente tendemos a lo segundo, permítanme que en esta ocasión subraye lo primero. Algo habrá influido en el buen momento global de nuestro sistema educativo: equilibrado en redes, atento a la escuela rural, respetuoso con el bilingüismo, innovador en todo lo concerniente a la formación profesional y receptivo a las necesidades de la UPNA.
Dicho esto, no podemos olvidar los temas pendientes: escolarización equilibrada de los inmigrantes, refuerzo de las escuelas rurales que sostienen la población de nuestros pueblos, especial cuidado con el proceso de dotación de plazas y condiciones de trabajo de los docentes —sin olvidar que están al servicio del sistema educativo y no al revés—, atención a los contenidos vinculados al sistema institucional del que nos hemos dotado, mayoritariamente compartido por los navarros y ratificado en las sucesivas elecciones forales, y apoyo y pulso firme con la UPNA y el sistema universitario en su conjunto. Esta vez sacamos el Gaudeamus de los actos solemnes de la apertura de los cursos universitarios y nos alegramos por el sistema educativo navarro en su conjunto. ¡Buen curso para todos!