"Los proetarras hacen cosas de proetarras y el PSN se sorprende e indigna. Es enternecedor"

Actualizado el 31/07/2025 a las 23:36
Los cinéfilos recordarán esta frase de la genial película Casablanca. El cínico y sin embargo delicioso capitán de la policía francés Renaud llega al Café de Rick (Humphrey Bogart) y finge escandalizarse porque en una sala escondida del café hay una ruleta y se juega. Acto seguido, el crupier de la ruleta le acerca al policía sus ganancias del día de la misma ruleta. Es decir, todo postureo.
Bueno, pues casi 100 años después del estreno de la genial película tenemos el mismo caso en la política navarra o, mejor dicho, de Pamplona. Resulta que el concejal de Seguridad Ciudadana del Ayuntamiento de Pamplona (precisamente el de Seguridad Ciudadana, el jefe de la Policía) ha participado (activamente) en el “festival” (un akelarre proetarra) Hatortxu Rock, un evento que tiene como finalidad el apoyo a los presos de ETA y la reclamación de la salida inmediata de los presos (los que quedan). No de su acercamiento, no. Exigen su salida a la calle.
Y una vez conocida la participación de este sujeto (el jefe de la Policía de Pamplona ) en semejante acto, el PSN de Pamplona ha expresado su sorpresa e indignación diciendo: “Rechazamos y condenamos las palabras del concejal delegado de Seguridad y Convivencia Ciudadana Endika Alonso en el festival Hatortxu en apoyo a etarras”.
Los proetarras hacen cosas de proetarras y el PSN se sorprende e indigna. Es enternecedor. En diciembre de 2023, el PSN, por acción, no con una abstención sino con un voto afirmativo, puso a Bildu en la alcaldía de Pamplona. Puso a un concejal condenado por agresión a policías (mujeres, por cierto) como número dos del Ayuntamiento, y a otro que reclama de manera explícita el excarcelamiento de presos de ETA al frente de la seguridad ciudadana. Ya eran así en 2023, y no se han movido un milímetro.
Y ahora el PSN actúa como el capitán de Casablanca. Se sorprende y se indigna. Puro postureo, por supuesto. En diciembre de 2023, Santos Cerdán (hoy encarcelado) llamó a Alzórriz (hoy desaparecido) y le dictó las instrucciones a seguir en el Ayuntamiento de Pamplona. Los concejales actuales se tragaron ese sapo y, por lo tanto, son tan culpables como ellos y no pueden hacerse los sorprendidos ni los indignados. Es triste, pero son los pagafantas de Bildu.
Ni Santos Cerdán ni Alzórriz estarán en las elecciones de 2027 (probablemente estén donde está usted pensando), y les tocará a los responsables del PSN recoger los restos del PSN, que, recordemos, llegó a tener 11 concejales. Veremos si llegan a una cuarta parte en 2027. Y Bildu, frotándose las manos, claro.