"Lo que llama la atención en todos los relatos es no conocer en detalle la opinión del comensal frente a los guisos: ¿disfrutó Sancho con las gallinas?"

Actualizado el 30/07/2025 a las 23:17
El banquete de las bodas de Camacho se me antoja más abundante que delicioso. Excesivo me parece el relleno del novillo con nada menos que doce tiernos lechones, y qué decir del tentempié ofrecido a Sancho a base de tres gallinas y dos gansos mientras hacía tiempo para la comida. Miedo y todo da pensar en ello. Algo parecido ocurre, pero en sentido contrario con el festín de Babette, tan diestramente elaborado. Pero tan comedidos y discretos son los comensales que no parecen disfrutar del maravilloso festín. Tan importante es la comida en la vida que con la literatura que tenemos a mano se podría elaborar todo un recetario. Sin la exageración de las bodas de Camacho ni la profesionalidad de Babette, incluso García Pavón y su personaje Plinio de Tomelloso fueron capaces de elaborar una campestre cacerola de chuparse los dedos; pero por nada cataríamos la tarta que Tita, de como agua para chocolate elaboró entre ríos de lágrimas para la boda de su hermana con su amado Pedro, ya que todos los que la comieron acabaron con las tripas descompuestas.
Lo que llama la atención en todos los relatos es no conocer en detalle la opinión del comensal frente a los guisos: ¿disfrutó Sancho con las gallinas y los amigos de Plinio con las deliciosas lonchas de tocino? ¿alguno de los amigos pidió a Babette la receta de alguno de sus platos? Tan solo una excepción literaria he encontrado: el comisario Montalbano hace que se nos haga la boca agua en sus novelas. Basta con que de regreso del trabajo abra el horno o el frigorífico de su casa para ver qué le ha dejado su empleada Adelina. Es tal su gozo frente al plato, disfruta tanto al comerlo que el lector desea con toda su alma que le invite a compartirlo. No sé cómo lo logra Andrea Camilleri, pero observando a Montalbano seguro que no soy la única que quisiera tener las recetas de Adelina en su cocina.