"Yo he leído con gusto los libros de Cercas, pero esta vez me da mucha pereza"

thumb

Pedro Charro

Actualizado el 28/07/2025 a las 00:13

El último libro de Javier Cercas, que narra un viaje con el Papa anterior, Bergoglio, a la remota Mongolia, está teniendo un gran éxito, lo que quizás demuestre que existe una suerte de sed espiritual, una búsqueda de sentido en un mundo en el que no hay nada sagrado, que ha perdido sus raíces -me refiero a occidente, por supuesto- y que decae hasta el punto de que los perros van en cochecito de niños. Antes, los intelectuales de izquierdas denunciaban el opio del pueblo y reivindicaban el ateísmo como tarea de toda una vida, la aceptación de la finitud y una ética puramente humana. Hoy, véase Cercas, no pueden desprenderse de la idea de Dios, de su posibilidad o no y todo eso les acarrea crisis de conciencia, junto con la culpa de seguir o no con Sánchez. 

Cercas dice que quería preguntar al Papa si su madre podía, tal como esperaba, encontrar a su padre tras la muerte, y que esto se contesta en el libro. Yo he leído con gusto los libros de Cercas, pero esta vez me da mucha pereza. Ese tipo de preguntas son parte de una religiosidad que hace tiempo entró en crisis. Una religión mágica, que muchas veces consistía en apuntarse a una serie de creencias y un sistema de recompensas y seguridades que, a menudo, cuando la vida real presentaba una prueba, se demostraban inútiles. Soy creyente, pero no practicante, comenzó a decirse, para indicar que uno creía más o menos en Dios, en cierta trascendencia, pero que lo eclesial no iba con él. Hoy ocurre lo contrario: se es practicante pero no creyente, en el sentido de que más allá de los dogmas y el listado de creencias, lo que importa es la experiencia personal, la búsqueda interior, el fenómeno místico, podemos decir, que puede tener lugar en el seno de una religión o no. En un mundo saturado de ofertas y propuestas de todo tipo, la experiencia espiritual sería más quitar, desmontar, que añadir más cosas. El siglo XXI será místico o no será, se dijo en su día, lo que apuntaba certeramente a que sin una nueva conciencia y un cambio profundo, es difícil que el mundo se salve.

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora