Cartas de los lectores
Golf Gorraiz: el Consejo alarmado, la Junta General y las irregularidades


Publicado el 15/06/2025 a las 05:00
El Consejo de Administración de nuestro club se ha hecho con un relato de éxito que no se corresponde con la realidad. A través de numerosos comunicados a los socios está vendiendo el éxito del gimnasio de 600 metros cuadrados inaugurado el pasado mes de abril sobre 57 toneladas de hormigón en el vaso de nuestra querida piscina cubierta.
El Consejo lo forman siete socios. A finales de 2023, tras casi 27 años de feliz y pacífica coexistencia de todas las instalaciones fundacionales del Club, decidieron cerrar la piscina cubierta. Los intentos de diálogo y de búsqueda de consenso por parte de un amplio número de socios para llegar a acuerdos fueron vanos. Y en la Junta de junio del 2024, tras alguna maniobra falta de ética, el Consejo refrendó su acuerdo de cierre con el 57% de los votos.
El Consejo fue refractario al ruego del 43% de analizar la viabilidad de la piscina cubierta. Pedimos un año para realizar un estudio objetivo y riguroso. Se negaron y, sin miramientos, ejecutaron su acuerdo. En un tiempo récord, el Consejo enterró la piscina. Con tanta rapidez lo hicieron, que el recién estrenado gimnasio ya presenta problemas de construcción. Para “protegernos” de los “relatos” sobre la realidad acontecida desde diciembre del 2023” que sólo tienen el propósito de manipular de forma interesada, debemos exigir conocer la verdad y los hechos.
En un correo de abril del 2024 nos plantearon no eliminar la piscina cubierta de forma definitiva, sino “cubrir el vaso con una estructura ligera y reversible que soporte un nuevo suelo, de forma que se pudiese retirar en el caso de que los socios decidieran recuperar la piscina”, actuación que se ha demostrado que no ha sido así imposibilitando la recuperación de la misma. ¿Por qué no adoptaron medidas para reducir gastos derivados de la obsolescencia de las instalaciones de la piscina? ¿Por qué no trabajaron para aumentar sus ingresos, con subvenciones, campañas promocionales o acuerdos con distintos colectivos? ¿Por qué no se llevó a cabo un estudio más amplio, objetivo y riguroso de la viabilidad de la piscina y liderado por una comisión mixta? Todo esto era compatible con un nuevo gimnasio en otra ubicación si tan rentable es su construcción.
El juez ha admitido una demanda de impugnación del acuerdo mediante el que la Junta General celebrada el año pasado rechazó anular el cierre de la piscina cubierta gracias a las delegaciones de voto otorgadas en favor del presidente del Consejo de Administración. Será él quien diga hasta qué punto estas delegaciones se consiguieron de forma legal o no. A raíz de ello, en el orden del día de la convocatoria de junta general ordinaria de este año han incluido un punto para “la aprobación y ratificación definitiva del acuerdo tercero adoptado por el Consejo de Administración de 21 de diciembre de 2023 relativo al cierre de la piscina climatizada y creación de un nuevo espacio deportivo”. Ello, por la necesidad de “subsanar” los defectos formales en la delegación de voto que les sirvió para obtener el 57% de la votación. Ahora piden a los accionistas que ratifiquen y aprueben un acuerdo ya ejecutado en lo que no es más que el reconocimiento de las irregularidades cometidas por las prisas y forma de actuar poco ética. Esta subsanación evidencia la necesidad de nuestra denuncia y razón moral. Para esta nueva votación ya sabemos que el nuevo gimnasio está costando hasta cuatro veces más de lo que informaron a los socios provocando el endeudamiento del club de manera innecesaria. Vemos en las cuentas del año 2024 que lejos de ahorrarse los anunciados 150.000€/año por el cierre de la piscina se han incrementado las pérdidas. Confiamos en que, conocidos los hechos reales, las palabras atribuidas a Abraham Lincoln “puedes engañar a todos algún tiempo, a algunos todo el tiempo, pero no puedes engañar a todos todo el tiempo” sean una realidad entre los socios.
El modelo de club y la oferta de instalaciones debería ser objeto de una reflexión y consulta rigurosa. La cuestión económica no admite dudas: se ha perdido el valor de la piscina, ha habido una fuga descontrolada de socios, principal fuente de ingresos del club y para arreglarlo se ha invertido en un gimnasio de una forma precipitada que tiene una rentabilidad incierta a la vista de la inflación masiva de gimnasios disponibles en la comarca. La falta de transparencia y sesgos en el manejo de los datos, el desinterés por mantener una de las instalaciones fundacionales más emblemáticas del club, el rechazo a buscar consensos y acuerdos utilizando su posición de poder frente al 43 % de socios, la búsqueda desesperada de usuarios del gimnasio con ofertas ilógicas y la consecución de votos a su favor regalando acciones a un euro, son una triste realidad que no admite relato. Creemos en la defensa legítima de nuestros derechos y en un club en el que participemos todos en armonía. Las 57 toneladas de soprano hormigón que han echado a perder la piscina no pueden tapar esta gestión irregular y autoritaria de unos pocos.
Con palabras de José Antonio Marina, podemos concluir que, en estos tiempos de “relatos” interesados sobre la realidad, la inmunología mental nos ofrece dos super vacunas: el pensamiento crítico y el comportamiento ético. Confiamos en que los socios del Club de Gorraiz acudamos “vacunados” a la Junta.
Juan Pedro Urdaniz, Jorge Larena e Ignacio Larriú